Crimen de Lucas González: los nuevos mensajes que complican a los policías investigados
A horas de que se procesara con prisión preventiva a otro siete policías por el crimen de Lucas González (17). ocurrido en noviembre pasado en Buenos Aires, este jueves se conocieron los mensajes que se habrían mandado los efectivos acusados de encubrimiento en la investigación.
Estos textos fueron utilizados como prueba y tenidos en cuenta en la audiencia del miércoles por el juez que dictó la medida de coerción contra la imputados, el doctor Martín del Viso.
"Lo que hicieron los polis no tiene nombre", "encima le ponen una pistola de juguete", "vi todo", "hay que preparase", son algunos de los dichos recabados por los pesquisas y que constan en un informe realizado a pedido de la fiscalía por personal de la Dirección General de Investigaciones de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip).
Para el juez, este material " ha venido a confirmar todas las sospechas que se pusieron de manifiesto".
"A modo de ejemplo, del teléfono secuestrado a (el oficial principal) Héctor Cuevas (uno de los primeros procesados), se extrajeron, entre otras cosas, mensajes que envió el 18 de noviembre a las 18.32 al decir 'lo que hicieron los polis no tiene nombre', 'unos dementes', 'encima le ponen una pistola de juguete', 'déjate de joder' y 'yo fui el primero en llegar', 'y vi todo', 'lo que hicieron'", transcribió el magistrado.
Y continuó: "Y el mismo día del hecho (17 de noviembre) a las 20.52 también escribió a requerimiento de su interlocutora que le preguntó 'tenía una réplica como decía el poli??', que "se la pusieron"".
Voceros de la causa consultados sobre ese informe dijeron que fue Cuevas quien respondió "se la pusieron" al ser preguntado por la persona con quien se mensajeaba sobre el arma de juguete hallada en el auto de los cuatro adolescentes atacados por la Policía, y que desde el inicio el Ministerio Público sostuvo que había sido "plantada" para sostener la falsa versión de en enfrentamiento.
También del Viso se refirió a un intercambio de mensajes entre el procesado subcomisario Roberto Inca y una policía que le informó acerca de la muerte de Lucas en el hospital El Cruce de Valera el 18 de diciembre.
De acuerdo a ese cruce, iniciado a las 17.42 de ese día, Inca puso un emoji que "parecería ser una calavera" cuando la persona que le escribió le dijo que el adolescente había fallecido, tras lo cual agregó: "Entonces hay que prepararse".
El juez hizo además especial hincapié a una comunicación que involucra al comisario Rodolfo Ozán y a otro de los acusados, el comisario Fabián Du Santos, en la que se refieren al accionar de los policías de la brigada como "un mocazo" y en la que se dice que "busquen lo tenga que buscar para justificar esto".
"No se puede dejar pasar el tenor de la conversación, pues no solo se aparta absolutamente de las misiones y funciones que debe cumplir todo policía sino que denota un desprecio por la vida ajena evidente e intolerable. Es que en lugar de ocuparse de una persona herida de bala y de velar por la legalidad del procedimiento posterior a la balacera prefirieron centrar su actividad en 'emprolijar [la] cagada', lo que se debe articular entonces con la instrucción que dio de que nadie filmara o tomara fotos", destacó en la resolución.
Y al analizar el accionar desplegado por los uniformados en la escena del hecho, y referirse puntualmente a los últimos siete procesados, el comisario inspector Daniel Santana, el comisario Ozán, el subcomisario Chocobar, y a los oficiales Sebastián Baidon, Jonathan Alexis Martínez, Ángel Darío Arévalos y Daniel Rubén Espinosa, escribió: "Parece claro que desde el primer momento los agentes pudieron y debieron percibir que se intentaba dar ropaje de legalidad a un procedimiento que a todas luces no lo era".
"Es que, por imperio del sentido común, era evidente que los integrantes de la brigada habían transmitido una noticia falsa para revertir los roles que ocuparon las personas en el suceso", continuó, al concluir que " "queda claro que la trama tendiente a disimular los episodios se urdió desde su propio inicio".
Los 16 efectivos procesados
Por el homicidio están procesados con prisión preventiva los policías de la Ciudad Juan José Nieva, Fabián López y Gabriel Issasi.
Mientras que por el encubrimiento ya estaban también con prisión preventiva los comisarios Juan Romero y Du Santos, el subcomisario Inca, el inspector Cuevas y las oficiales Micaela Fariña y Lorena Miño.
El asesinato de Lucas sucedió cerca de las 9.30 del 17 de noviembre, cuando la víctima y tres amigos de su misma edad salieron de entrenar del club Barracas Central a bordo del Volkswagen Suran del padre de uno de ellos y fueron interceptados por un auto Nissan Tiida de la Brigada de Investigaciones de la Policía de la Ciudad sin patente ni signos de ser policial, del que bajaron tres efectivos armados y sin identificar.

De acuerdo con las pruebas recabadas, los adolescentes creyeron que eran ladrones que iban a robarles, por lo que huyeron del lugar, momento en que los policías les dispararon desde distintos ángulos.
Al menos cinco tiros dieron en el auto y uno de ellos impactó en la cabeza del adolescente, quien horas más tarde murió.

