Día clave en el juicio contra “Camus Hacker”

Día clave en el juicio contra “Camus Hacker”

Declaran por primera vez en el debate las víctimas del informático de 28 años acusado junto a un cómplice de trata de personas y abuso sexual de menores.

Lourdes Marchese

Lourdes Marchese

El pseudónimo se dio a conocer por viralizar en redes sociales fotos íntimas de famosas. Se decía a sí mismo “hacker” aunque tiempo después manifestó ser un simple intermediario de otros piratas informáticos para después victimizarse al decir que fue agraviado mediante un complot; esto le valió una condena de tres años en suspenso. Acá se abría el primer capítulo del prontuario delictivo de Fernando Ioselli quien desde 2018 está detenido en el complejo Penitenciario Número 1 de Ezeiza por abuso de menores. 

El perfil de Ioselli no resiste mucho análisis, un joven que vivía con sus padres en Campana que se jactaba de tener gente bajo su control detrás de un teclado; luego de ponerle rostro a “Camus Hacker” se paseó por todos los programas de chimentos de la TV Argentina, no obstante su perfil se vino en picada tras la primera condena, pero algo más se cernía en el local de reparación de computadoras cerca de la estación de Devoto que estaba a su cargo.

Pocos años más tarde, Ioselli se presentaba como representante de una agencia de modelos. Esta vez no estaba solo, lo acompañaba otro muchacho de nombre Gastón Favale, quien terminó siendo su cómplice. Con una sociedad conformada en la agencia “New Line”, el dúo ofrecía sesiones de fotografía a jóvenes bajo remuneración, lo que no sabían las víctimas era que ambos lucraban con las íntimas imágenes a través de una página en internet.

El modus operandi era el de un depredador; ya sea de manera virtual a través de redes sociales o presencial en locales bailables, Ioselli contactaba a sus potenciales víctimas a quienes les prometía convertirlas en modelos de TV, pero apuntaban a un perfil bastante especifico: menores de edad de familia fragmentada, fáciles de persuadir y propensas a convencerlas de hacerlas famosas en la pantalla chica. La parte de Favale era el cierre de la negociación, ofrecía dinero, teléfonos celulares de alta gama a cambio del “book de fotos hot”.

Con Favale como productor / fotógrafo, las sesiones se llevaban adelante sin que ninguna supiera que el destino de las imágenes era su venta a través de internet. Según el relato de una de las víctimas que para entonces tenía 16 años, asistió con Favale a 5 sesiones en un hotel alojamiento en Villa del Parque. Los primeros encuentros fueron remunerados, a la tercera cita le dieron iPhone como pago y la quinta sesión, fue abusada sexualmente por él.

Con otros detalles, la perversa y degenerada operación se repitió con otras 3 menores quienes denunciaron en la Justicia Federal. Tras una instrucción llevada a cabo por el magistrado Sergio Torres y la fiscal Alejandra Mangano, Favale y Ioselli fueron enviados a debate oral que se realiza vía Zoom desde junio de este año.

Dos de las jóvenes declararán durante esta jornada ante los jueces Sabrina Namer, Rodrigo Giménez Uriburu y Néstor Costabel del Tribunal Oral Número 6; deberán responder preguntas de los magistrados bajo juramento de decir la verdad, así como tambien de las defensas y de la fiscal Gabriela Baigún. Por tratarse de testimonios de víctimas que revierten una sensible carga, tanto la audiencia a realizarse en el día de la fecha como la del 29 de este mes donde también atestiguarán las otras dos damnificadas serán bajo reserva y únicamente con presencia de las partes.

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