Caso Luna: ¿qué pasará con los crímenes anteriores que "resolvió" el rastreador?

Caso Luna: ¿qué pasará con los crímenes anteriores que "resolvió" el rastreador?

La detención de Marcos Herrero, el adiestrador de canes que anunció en septiembre el hallazgo de pistas sorprendentes en Mendoza, abrió mil incógnitas. Al analizar su participación en varias causas se verifican extrañas coincidencias. Lo acusan de plantar pruebas, ¿qué ocurrirá con sus otros casos?

MDZ Policiales

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Notas, macumbas y huesos estaban entre los hallazgos que el rastreador Marcos Herrero (45) mostraba ante las autoridades en diferentes provincias. Pero esta semana el Ministerio Público Fiscal de Mendoza formuló una dura acusación, e imputó al buscador por "plantar evidencia" durante los rastrillajes que se concretaron en Potrerillos (Luján de Cuyo) para dar con Viviana Luna. La noticia recorrió al país y preocupó especialmente a quienes están trabajando en otros casos, que se preguntan qué ocurrirá con lo que Herrero "aportó" a esos expedientes.

Más de uno enumeró las distintas investigaciones en las que se involucró el buscador patagónico. En 2017, viajó a Santiago del Estero, donde afirmó que el asesinato de "Marito" Salto (11) se había producido durante el sacrificio de un ritual satánico. Luego hizo lo mismo en otras localidades, y desde hacía tiempo muchos se preguntaban cómo en tan poco tiempo Herrero resolvía enigmas que otros habían pasado años intentando dilucidar.

Brujerías y cartas

En el caso de "Marito", Herrero y su perro Alcón hallaron en casa de un puntero santiagueño -y más de un año después del crimen- elementos que sugerían que existió un ritual. Una carta con dibujos, el número 666, esas cosas. De este modo el sospechoso, Miguel Jiménez, se convirtió en uno de los numerosos acusados que están siendo procesados por el crimen.

Una de las notas que explicarían el "sacrificio ritual" de Marito.

Dos años después del rastrillaje en Santiago del Estero, el perro Alcón falleció. "Uno no cree en esas cosas. En que la brujería puede tener algún poder. Pero lo cierto es que después de ese viaje, la salud del animal nunca se recuperó", explicó Herrero en una entrevista que publicó La Nación en 2019.

El tema es que luego de la detención de Herrero por parte de la Justicia mendocina, los imputados por el crimen de Marito podrían cuestionar el rumbo de la pesquisa que los terminó involucrando. 

Otras causas

Vinieron otras causas, entre ellas, la búsqueda por la presunta desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro, el chico que perdió la vida en el sur de la provincia de Buenos Aires en plena cuarentena. En aquella oportunidad Herrero llevó a su perro Yatel, que en una comisaría de Teniente Origone marcó -entre otras pistas- la existencia de un pequeño objeto con forma de sandía que al abrirse revela la presencia de una vaquita de San Antonio. Un regalo que le había hecho la abuela de Facundo.  

La jueza que estaba a cargo de la causa, María Gabriela Marrón, consideró entonces que "sería necesario y forzoso que el Ministerio Público Fiscal, en cumplimiento de deberes y facultades, investigue el accionar del perito (en referencia al rastreador)". Ya en ese entonces algunos sectores salieron a "bancar" a Herrero, en tanto que otros lo criticaban duramente. Por su parte, él habló con los medios y denunció que lo estaban amenazando, como se ve en la siguiente entrevista:

El rastreador quedó detenido el viernes pasado, cuando la Policía llegó hasta su vivienda de Viedma (Río Negro). La Justicia mendocina lo acusa por falsa denuncia, falso testimonio, encubrimiento y usurpación de títulos y honores; y eso podría alterar el devenir de los expedientes en los que participó con anterioridad.

La nota que Herrero dijo haber encontrado mientras buscaba a Viviana Luna.

Una de las pruebas que más lo comprometen es que los restos óseos que dijo haber hallado en Mendoza cuando teóricamente buscaba a Viviana Luna pertenecen al mismo individuo del que se hallaron huesos cuando Herrero trabajó buscando a otra desaparecida, Marcela López, en Río Gallegos. Se trata de un masculino de identidad aún desconocida. Los fiscales creen que en realidad ese material fue llevado por el hombre y colocado en ambos lugares.

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