Terrible caso de maltrato infantil: comían su vómito y su materia fecal

Terrible caso de maltrato infantil: comían su vómito y su materia fecal

La madrastra los golpeaba por todo el cuerpo con las manos, un cinto y, a veces, un caño de metal. Los mordía, asfixiaba y encerraba. Los hacía limpiar, cocinar y servirla, y los amenazaba con abusarlos "con un palo". El caso salió a la luz porque los niños pidieron ayuda en una comisaría.

MDZ Policiales

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Rompieron una tablet: ese fue el hecho que sacó a la luz una historia de torturas y maltrato infantil en Santa Cruz. En este sentido, un adolescente de 14 años salvó a sus dos hermanitos cuando decidió escapar a la comisaría para pedir protección frente a sus padres.

Los hermanos estaban usando la tablet de su madrastra y sin querer, la rompieron. Frente a esa situación, el chico mayor reaccionó: “Ahora nos mata, ¡vámonos de acá!”, le dijo a sus hermanos de 13 y 10 años. Rápidamente, abrieron una ventana y se escaparon en busca de protección a la comisaría. El hecho sucedió en medio de la noche, a mediados de noviembre.

Cuando llegaron a la comisaría, los niños explicaron el terror que vivían en su casa. La madrastra los golpeaba por todo el cuerpo con las manos, un cinto y, a veces, un caño de metal. Pero la tortura no terminaba ahí. La mujer además “los mordía en la cabeza, boca y orejas”. Incluso, al niño de 10 le deformó una de sus orejas y también le torció su mano izquierda, dejándosela con limitaciones de por vida.

En tanto, la niña de 13 tuvo que ser atendida de urgencia en el Hospital Regional. La madrastra le apretaba los ojos con sus dedos y sufrió un desgarro. También se los ingresaba en la boca y llegó a dañarle la mucosa interna.

En general, otra práctica que generaba con los tres pequeños era la asfixia. Esta situación provocó que el pequeño de 10 años se desmayara una vez y casi no despierta. Pero también los encerraba en una pequeña habitación y no les permitía que gritaran ni hicieran ruido.

"Los tenía como sus sirvientes". Los hacía limpiar, cocinar y servirle la comida en su cama. Si los niños no querían hacerlo, los amenazaba con atentar contra su integridad sexual con un palo. 

“El más pequeño por el terror se hace caca encima”, explicó una fuente relacionada al caso. Además, comentó que le hizo ingerir su propia materia fecal. De la misma manera, a la niña de 13 años que tuvo nauseas mientras comía, la hizo comer su propio vómito.

Una vida de violencia

Cuando eran más pequeños, los niños vivían con su madre pero sufrían los abusos por parte de su padrastro. Para escapar de la violencia, los niños acordaron irse a vivir con su padre biológico. Lamentablemente, el maltrato infantil continuó. Golpes, torturas, hostigamiento físico y psicológico y amenazas fueron parte de la nueva vida en la casa de su padre.

Este martes, luego de recibir informes de la Cámara Gesell y del cuerpo médico forense, se ordenó la detención de ambos y hoy están presos. Sin embargo, la acción de los pequeños fue fundamental para sacar a la luz una vida de violencia. 

Aunque la responsable a la que apunta la Justicia es la madrastra, Roxana Vega (33), también existe complicidad del padre biológico, David Edgard Fernández (33). El hombre está desempleado y vive haciendo "changas", y ella trabaja en la represa Néstor Kirchner, lugar en donde fue detenida.

En concreto, el Estado no había intervenido porque nadie lo notaba. Cuando los golpeaban, su madrastra los maquillaba. 

La pareja está imputada por lesiones graves y amenazas agravadas por el vínculo. Mientras tanto, los pequeños quedaron al cuidado de su tía materna.

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