Las escuchas telefónicas que podrían dejar un crimen narco impune

Las escuchas telefónicas que podrían dejar un crimen narco impune

Cuatro personas fueron detenidas e imputadas por el crimen de un hombre ocurrido en noviembre de 2019 en Mendoza. La investigación se basó en una serie de escuchas telefónicas que fueron anuladas. Cómo seguirá la causa y qué pruebas hay contra los sospechosos.

Gabriela Guilló

Gabriela Guilló

Un hombre fue asesinado en noviembre de 2019 en Godoy Cruz, Mendoza. Por el crimen fueron detenidas cuatro personas gracias a intervenciones telefónicas, pero un pedido de la defensa haría tambalear la causa y los sospechosos están a punto de quedar desligados del hecho. 

Julián Agustín Domínguez se encontraba el domingo 10 de noviembre junto a un grupo de amigos en una esquina del barrio La Gloria, cuando dos sujetos comenzaron a disparar. Una de las balas impactó en el abdomen del joven de 21 años, quien fue trasladado de urgencia al hospital Paroissien, donde murió. Los asesinos escaparon a bordo de una moto.

El fiscal de Homicidios, Carlos Torres, estuvo al frente de la investigación y por el hecho se detuvo a cuatro personas. Las pruebas más contundentes que tenía contra los sospechosos eran las escuchas telefónicas. Las mismas habían sido ordenadas por la Justicia Federal en medio de una investigación por tráfico de drogas.

Según trascendió, los pesquisas federales estaban detrás de una banda narco cuando se encontraron, por casualidad, con un homicidio. Las escuchas  fueron remitidas al fiscal Torres, lo que le permitió identificar a los sospechosos. De acuerdo a lo que se desprende de la investigación, el crimen de Domínguez fue un error. Los asesinos lo confundieron cuando buscaban a otro joven. 

El objetivo de los sicarios era matar a Matías Olivera, quien había sido amenazado por Carla Gimena Carrizo Arce, alias La Leti, su expareja y actual cuñada, supuestamente por una rivalidad entre pandillas. En ese momento, La Leti estaba con prisión domiciliaria por venta de drogas, por lo que le habría encargado el crimen a su actual pareja Diego Silva, a su hermano Emanuel y a un amigo, Martín Jofré.

En las intervenciones telefónicas se escucha el diálogo en el cual Silva, por las indicaciones de su novia se pone de acuerdo con Emanuel Carrizo para encomendar el homicidio de Olivera.

"-¿Cuñado qué onda, qué podemos hacer con este gil de mierda?”, se escucha decirle Silva a Carrizo, quien agrega: “Bueno fíjate yo ahí tengo los juguetes todo…(haciendo referencia a las armas de fuego)…está con la remera de Argentina, sino se la saca ni para dormir el gil ese”.

Silva en ese momento estaba internado en el Hospital Central tras ser atacado con un arma blanca y de fondo en la conversación se escucha la voz de La Leti quien remarca que "el objetivo" tiene una camiseta de Argentina.

Diego insiste: “Dale fijate cuñado si ahí yo tengo los juguetes todo…ajá fíjate volado si después voy yo y les pongo la moneda a los guachines o lo que sea…lo quiero partir ”.

Las conversaciones son reveladoras y permiten confirmar que el homicidio de Olivera fue encargado por Carla Carrizo, su hermano Emanuel y Diego Silva.

Horas antes del homicidio, “Leti” tuvo una fuerte discusión con Olivera, donde lo amenazó y le dijo que lo iba a mandar a matar, al parecer porque Olivera había estado vendiendo droga en la puerta de un pasillo que le correspondía a Carrizo. Ese mismo día, Silva organizó el crimen.

Jofré por su parte se comunica con Emanuel y le dice: “Estoy acá afuera en los pasillos, en la casa de la ubicación esa”, a lo que Carrizo le respondió “a ver…te has confundido… dónde estás?” y Jofré insiste “a donde estas vos a ver?... capaz que estas del otro lado, ahí te vi…mira compañero ahí te vi”. 

Segundos después se escuchan una serie de detonaciones que terminan por error con la vida de Julián Domínguez, quien se encontraba en esa esquina, pero nada tenía que ver con la guerra de bandas.

Con esta información, el fiscal Torres ordenó la detención de los cuatro sospechosos, quienes fueron imputados por el delito de homicidio agravado.

Esta semana, en tanto, su situación judicial podría cambiar radicalmente. Esto debido a que la defensa de uno de ellos solicitó la nulidad de las escuchas y ahora las pruebas contra los sospechosos no serían suficientes para mantenerlos tras las rejas.

El abogado de Jofré, Sergio Carreño, le pidió al juez Eduardo Martearena que no sean tenidas en cuenta las intervenciones y se declare su inconstitucionalidad. Esto debido a que surgieron por una investigación de la Justicia Federal que nada tenía que ver con el homicidio, lo que le impide a la defensa hacer un control de ellas. Martearena, por su parte, declaró la nulidad de oficio y por el pedido de Carreño.

Ahora se analizará el resto de las pruebas con las que cuenta el fiscal para mantener a los sospechosos detenidos. La defensa está confiada en que los cuatro podrían quedar desligados del homicidio, debido a que el único testigo de identidad reservada de la causa fue asesinado.

Si esto es así, el homicidio de Julián Domínguez quedaría impune.

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