Un nuevo giro en la causa que investiga la desaparición de Viviana Luna

Un nuevo giro en la causa que investiga la desaparición de Viviana Luna

UN nuevo giro podría darse en la causa que investiga la desaparición de Viviana Luna. Los investigadores mendocinos podrían pedir la colaboración de otra provincia. Nuevamente está en la mira el rastreador de perros Marcos Herrero.

Gabriela Guilló

Gabriela Guilló

Un nuevo giro podría darse en la causa que investiga la desaparición de Viviana Luna ocurrida en 2016 en Potrerillos. Luego de que el Ministerio Público confirmara que los restos hallados en un camping de Irrigación pertenecen a un hombre, la Justicia puso en la mira al adiestrador de perros rastreadores que encontró los huesos.

Marcos Herrero fue contratado por la familia de Viviana Luna para complementar la búsqueda de la mujer que desde 2016 realizaba la Justicia. El hombre, que había sido cuestionado en otros resonantes casos en los que intervino, halló, a poco de comenzar el rastrillaje, restos óseos en un camping que había sido inspeccionado en varias ocasiones por los pesquisas.

Si bien esto llamó la atención de los investigadores, las sospechas cayeron sobre Herrero luego de que se comprobara que eran restos quemados de un hombre. Esta situación, casi calcada, se dio meses atrás con el mismo rastreador, pero en Santa Cruz.

Herrero participó de la búsqueda de Marcela López, la hotelera de 61 años que desapareció el 22 de julio en la provincia sureña. Hace dos meses, el rastreador afirmó haber encontrado un maxilar en el terreno de José Luis Balado, expareja de la mujer, tal como publican medios provinciales. Los restos tenían las mismas características de los de Luna, es decir, estaban quemados.

En relación a esto, si bien no hay un pedido formal, desde el Ministerio Público mendocino indicaron que podrían pedir la colaboración de Santa Cruz en el caso. Sucede que los investigadores sospechan que los restos encontrados en Mendoza podrían pertenecer a la misma persona. En caso de comprobarse esta hipótesis, también quedaría demostrado que Herrero habría plantado la evidencia en las dos causas. 

Desde la Justicia mendocina, además, confirmaron que Herrero no se encuentra autorizado para realizar tareas de rastrillajes, ya que no cuenta con la homologación requerida para este tipo de labor.

El hombre, durante los rastrillajes actuó en soledad y antes de la llegada de la Policía, por lo que no existen testigos que puedan acreditar los hallazgos en los lugares que señaló.

Por otro lado, si bien la Justicia investiga las dos notas escritas a máquina en la que dan cuenta de un posible caso de trata, son pruebas consideradas de "dudosa procedencia". 

La desaparición

Viviana Luna fue vista por última vez la mañana del 7 de diciembre de 2016. Ese día la mujer tenía que concurrir a una entrevista de trabajo en un complejo de cabañas en Potrerillos.

Tras la entrevista le dijo a sus hijos que iba a reunirse con una amiga en Piedras Blancas, pero nunca llegó a la casa de la mujer. La última vez que la vieron estaba comprando una gaseosa en un quiosco.

A pesar de los rastrillajes en la zona nunca se halló evidencia de la mujer ni pruebas que permitieran esclarecer lo sucedido.

 

 

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