Siempre me quedo con el fútbol argentino
El fútbol argentino posiblemente no esté pasando un gran presente desde varios aspectos, tanto futbolísticos como extrafutbolísticos.
Desde lo estrictamente deportivo, se podría discutir sobre el nivel de juego, hasta de la jerarquía de algunos jugadores que hoy militan en la máxima categoría. Se critica la falta de paciencia popular, del poco trabajo a largo plazo, etc.
Tampoco podríamos dejar de lado la violencia, tan latente en los últimos tiempos y sin solución. Ni hablar del flojo nivel por el que atraviesa el arbitraje. Pero la idea es detenerse en otro aspecto que sigue alimentando lo positivo del fútbol argentino.
No tengo dudas de que nuestro fútbol es el más emocionante del planeta. Se podrá discutir la forma de disputa, de un torneo o dos al año, o estar de acuerdo o no con el sistema de descensos. De lo que no se puede escapar es de la vibración que irradia cada juego.
En cualquier fecha y en los distintos momentos del calendario, los partidos se disputan por algo. Con la necesidad de sumar de a tres para alcanzar algún objetivo. Siempre dame para ver fútbol argentino.
¿O preferís ver un Levante - Valladolid, que durante 20 fechas uno no sabe para qué juegan en el fútbol español? Prefiero ver la lucha por el campeonato en el fútbol argentino o la puja por ingresar a una copa internacional o el dramatismo bien vivido de una disputa por no caer en zona de descenso. Siempre el fútbol argentino.
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¿A alguien se le ocurre ver Sunderland – Stoke City por la Premier League? Sólo a los que están muy locos por este deporte. Siempre, y sin dudas, optaré por un San Martín de San Juan – Argentinos por el torneo local.
En Europa, juegan dos y hasta tres equipos por país. No hace falta destacar quiénes son los que siempre alcanzan la gloria en el Viejo Continente.
Está bueno que en los últimos años hayan salido campeón Lanús, Banfield, Estudiantes, Arsenal, Vélez o Boca. Habla de una competencia sana, más allá del nivel que muchos discuten y con el que estoy en discordia. Si no, podemos detenernos en los torneos continentales como la Copa Sudamericana o la Copa Libertadores y revisar resultados. Y si no basta, remontarnos a las Copas Intercontinentales y hasta los Mundiales de Clubes, con Corinthians como último campeón, recientemente eliminado por Boca de la actual Libertadores. O el mejor equipo de la historia, Barcelona, superando por la mínima al aguerrido Estudiantes de La Plata en la final del mundo hace unos años.
Pero el análisis de ese nivel será harina de otro costal. Mientras tanto, yo sigo disfrutando de la adrenalina del fútbol argentino.


