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Elimina los rollos de la espalda y luce un cuerpo más sexy

Esa decisión puede empezar hoy, en tu casa, con un par de mancuernas y tres movimientos simples.
Además, entrenar la espalda reduce dolores musculares. Foto: Archivo.
Además, entrenar la espalda reduce dolores musculares. Foto: Archivo.

La buena noticia es que hay ejercicios específicos para esos rollitos en la espalda. No se trata de entrenar durante horas, con una rutina enfocada y un par de mancuernas livianas, harás el cambio.

Esta rutina tiene tres movimientos. Cada uno trabaja una zona distinta: hombros, espalda alta y tríceps. Al activarlas, tu cuerpo se tonifica, quema grasa localizada y gana definición. El secreto está en repetir los ejercicios de forma constante, al menos tres veces por semana.

Elevaciones laterales.

El primer ejercicio se llama elevaciones laterales. Párate derecha, con los pies al ancho de los hombros. Sostén una mancuerna en cada mano, con los brazos relajados a los costados. Eleva ambos brazos a los lados hasta que estén a la altura de los hombros. Baja despacio.

El segundo ejercicio es el jalón. Te ayuda a trabajar la espalda alta, una de las zonas donde más se acumula grasa. En este caso, doblá ligeramente las rodillas, incliná el torso hacia adelante y llevá los codos hacia atrás, como si jalaras algo invisible. El jalón activa los dorsales. También mejora la postura y reduce la curvatura de los hombros. Hacelo despacio, enfocándote en el movimiento de los omóplatos. Tres series de quince repeticiones alcanzan para empezar a sentir el cambio.

Jalón.

El tercer ejercicio se llama copa. Acá vas a trabajar los tríceps, que muchas veces son los responsables de la flacidez en la parte posterior del brazo. Agarrá una sola mancuerna con ambas manos, elevála por encima de la cabeza y bajála detrás de la nuca. Luego, estirá los brazos hacia arriba.

Copa con mancuerna.

La clave está en unir los tres ejercicios en un circuito. Hacelos uno tras otro, sin descansar entre ellos. Después de completar una ronda, tomá un minuto para respirar y volvé a empezar. Con tres vueltas completas tenés una rutina poderosa y corta.