Galletas de avena y pasas: un snack nutritivo para toda la familia
Las galletas de avena y pasas son un clásico de la repostería casera, combinando lo mejor de la avena, las pasas y un toque de especias. Son una opción nutritiva y deliciosa, perfecta tanto para un desayuno rápido como para una merienda saludable. La avena aporta una textura crujiente y suave a la vez, mientras que las pasas añaden un toque dulce y jugoso, equilibrado con el ligero sabor a caramelo del azúcar moreno. Además de ser irresistibles, estas galletas son bastante versátiles; puedes añadirles nueces, coco rallado o incluso sustituir las pasas por chips de chocolate o arándanos secos para variar su sabor.
Una de las ventajas es que no requiere técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de encontrar. Es perfecta para quienes buscan una opción más saludable que las galletas tradicionales, ya que la avena es rica en fibra y aporta energía de manera sostenida. Son ideales para llevar como snack al trabajo o a la escuela, y se mantienen frescas durante varios días si se guardan en un recipiente hermético. Preparar estas galletas es una manera fácil de disfrutar un bocadillo casero y nutritivo, lleno de sabor y textura. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
200 g (2 tazas) de avena en hojuelas (no instantánea), 120 g (1 taza) de harina de trigo, 115 g (1/2 taza) de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente), 150 g (3/4 de taza) de azúcar moreno, 50 g (1/4 de taza) de azúcar blanca, 2 unidades de huevos (a temperatura ambiente), 1 cucharadita de extracto de vainilla, 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1/2 cucharadita de polvo de hornear, 1/4 de cucharadita de sal, 1 cucharadita de canela en polvo (opcional), 150 g (1 taza) de pasas, 50 g (1/2 taza) de nueces (opcional), picadas groseramente, 1 a 2 cucharadas de leche (opcional, para ajustar la textura si es necesario).
Procedimiento
- Antes de comenzar, asegúrate de tener todos los ingredientes listos y a temperatura ambiente, en especial la mantequilla y los huevos. Si las pasas están muy secas, puedes remojarlas en un poco de agua caliente o jugo de naranja durante unos 10 minutos para que se hidraten y estén más jugosas al hornearse. Luego escúrrelas y sécalas bien.
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Forra dos bandejas para hornear con papel pergamino o engrásalas ligeramente con mantequilla.
- En un bol grande, tamiza la harina de trigo junto con el bicarbonato de sodio, el polvo de hornear, la sal y la canela (si la estás utilizando). Después, agrega las hojuelas de avena y mézclalo todo para distribuir uniformemente.
- En otro bol grande, bate la mantequilla a velocidad media con una batidora eléctrica o manual hasta que esté suave y cremosa (unos 2-3 minutos). Luego, agrega el azúcar moreno y el azúcar blanco. Continúa batiendo durante otros 2 minutos hasta que la mezcla esté esponjosa y bien integrada.
- Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Incorpora también el extracto de vainilla. La mezcla debe quedar suave y homogénea.
- Con la batidora a baja velocidad, añade poco a poco la mezcla de ingredientes secos (la avena y la harina) a la mezcla de mantequilla. Hazlo en tandas, batiendo solo hasta que estén integrados y tratando de no sobrebatir para que las galletas no queden duras. Si notas que la masa está muy seca, puedes agregar una o dos cucharadas de leche para suavizarla.
- Finalmente, incorpora las pasas y las nueces (si decides usarlas) con una espátula o cuchara de madera, asegurándote de que se distribuyan bien por toda la masa.
- Con una cuchara para helado o dos cucharas, toma porciones de la masa y colócalas en las bandejas preparadas, dejando un espacio de unos 5 cm entre cada galleta, ya que se expandirán ligeramente al hornearse. Puedes aplanarlas un poco con la parte posterior de la cuchara si prefieres galletas más finas.
- Hornea las galletas en el centro del horno durante 10-12 minutos, o hasta que los bordes estén dorados pero el centro aún se sienta blando. Recuerda que las galletas seguirán cocinándose un poco fuera del horno por el calor residual, por lo que es importante no dejarlas demasiado tiempo para que no se resequen.
Una vez listas, retira las bandejas del horno y deja enfriar las galletas sobre la bandeja durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
Estas galletas de avena y pasas son una excelente opción para saborear en cualquier momento del día. Son crujientes por fuera, suaves por dentro y cada bocado está lleno de sabores cálidos y reconfortantes. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

