Descubre la pizza Margherita: la joya de la cocina italiana
La pizza Margherita es un símbolo de la cocina italiana, reconocida mundialmente por su sencillez y frescura. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando se dice que la pizza fue creada en honor a la reina Margherita de Saboya. Esta deliciosa receta destaca por sus ingredientes de alta calidad, que rinden homenaje a los colores de la bandera italiana: el rojo del tomate, el blanco de la mozzarella y el verde de la albahaca.
La base de la pizza se elabora con una masa ligera y crujiente, que se obtiene a partir de harina de trigo tipo 000, agua, sal y levadura, dejando que fermente para conseguir una textura esponjosa. La salsa, hecha con tomates triturados de la variedad San Marzano, se mezcla con un toque de ajo y aceite de oliva, creando un sabor fresco y vibrante. Como topping, se utiliza mozzarella, preferiblemente mozzarella di bufala, que se derrite perfectamente y aporta cremosidad.
Al final, la pizza Margherita no solo es un plato, sino una experiencia que celebra la tradición culinaria italiana, perfecta para cualquier ocasión, ya sea una cena familiar o una reunión con amigos. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa: 500 g de harina de trigo (tipo 000, ideal para pizzas), 325 ml de agua tibia (aproximadamente a 37 °C), 10 g de sal, 5 g de azúcar (opcional, ayuda a activar la levadura), 2 g de levadura seca activa (o 5 g de levadura fresca), 30 ml de aceite de oliva virgen extra (más un poco más para engrasar).
Para la salsa: 400 g de tomates triturados (preferiblemente San Marzano o tomates enlatados de buena calidad), 1 diente de ajo (opcional, para darle un toque de sabor), 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta al gusto, 1 pizca de azúcar (opcional, para equilibrar la acidez de los tomates), unas hojas de albahaca fresca (opcional, para la salsa).
Para la cobertura: 250 g de queso mozzarella (preferiblemente mozzarella di bufala, escurrida y cortada en rodajas o trozos), unas hojas de albahaca fresca (para decorar), un chorrito de aceite de oliva virgen extra (para rociar antes de servir).
Procedimiento
Prepara la masa
- En un bol grande, disuelve la levadura en el agua tibia. Si usas azúcar, agrégalo también. Deja reposar durante unos 5-10 minutos hasta que la mezcla esté espumosa.
- Añade la harina y la sal a la mezcla de agua y levadura. Mezcla con una cuchara de madera hasta que se forme una masa.
- Una vez que la masa se haya unido, trasládala a una superficie ligeramente enharinada. Amasa durante unos 10 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica.
- Forma una bola con la masa y colócala en un bol engrasado con un poco de aceite de oliva. Cubre el bol con un paño húmedo o film plástico y deja que la masa repose en un lugar cálido durante aproximadamente 1-2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
Prepara la salsa
- Mientras la masa reposa, puedes preparar la salsa. En una sartén, calienta la cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Si decides usar ajo, añádelo picado y sofríelo ligeramente.
- Agrega los tomates triturados a la sartén. Sazona con sal, pimienta y una pizca de azúcar. Cocina a fuego lento durante unos 15-20 minutos para que los sabores se integren y la salsa espese un poco.
- Al final de la cocción, añade unas hojas de albahaca fresca si lo deseas. Retira del fuego y deja enfriar.
Monta la pizza
- Precalienta el horno a 250 °C (o a la temperatura máxima que tu horno permita). Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno mientras se precalienta.
- Una vez que la masa haya reposado, divídela en dos partes si deseas hacer dos pizzas. Enharina ligeramente la superficie de trabajo y extiende una de las porciones de masa con un rodillo o con las manos hasta que tenga un grosor de aproximadamente 0.5 cm.
- Transfiere la masa estirada a una bandeja para horno cubierta con papel de hornear o a una piedra caliente si la usas.
- Extiende una capa de salsa de tomate sobre la masa, dejando un borde de aproximadamente 1 cm.
- Coloca las rodajas de mozzarella de manera uniforme sobre la salsa.
- Hornea la pizza en el horno precalentado durante 10-12 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Cuando la pizza esté lista, retírala del horno y decora con hojas de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva. Corta la pizza en porciones y disfruta de tu deliciosa pizza Margherita caliente.
Puedes agregar un poco de orégano seco sobre la salsa antes de hornear para darle un toque adicional de sabor. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

