Leche merengada: una opción saludable y deliciosa para toda la familia
La leche merengada es una bebida clásica y refrescante que cautiva los sentidos con su suavidad y dulzura. Originaria de la gastronomía española, esta deliciosa preparación combina la cremosidad de la leche con la ligereza y el dulzor del merengue, creando una experiencia única para el paladar.
Te puede interesar
Bombas de papas con queso: receta casera súper crocante y fácil para lucirte
Es un verdadero placer en los días calurosos de verano, pero también puede disfrutarse durante todo el año. Su textura suave y espumosa, junto con el delicado aroma de la canela, la convierten en una bebida que deleita a jóvenes y adultos por igual.Esta bebida tradicional se prepara con leche entera, azúcar y claras de huevo batidas a punto de nieve para formar el merengue. La combinación de estos ingredientes crea una mezcla cremosa y ligera que se enfría y se sirve fría para proporcionar una sensación refrescante.
La leche merengada es perfecta para compartir en reuniones familiares o como un capricho dulce para consentirse a uno mismo. Puede servirse como un postre ligero después de una comida o como una bebida especial para disfrutar en cualquier momento del día. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
1 litro de leche entera, 150 g de azúcar, 1 rama de canela, la piel de 1 limón (sin la parte blanca), 4 claras de huevo, 100 g de azúcar glass (azúcar impalpable), canela en polvo para espolvorear (opcional).
Procedimiento
- En una cacerola, vierte la leche y añade el azúcar, la rama de canela y la piel de limón. Lleva la mezcla a fuego medio y caliéntala hasta que comience a hervir. Remueve ocasionalmente para que el azúcar se disuelva.
- Una vez que la leche esté hirviendo, retira la cacerola del fuego y deja que la mezcla repose durante unos 15-20 minutos para que se impregne de los sabores de la canela y el limón.
- Pasado el tiempo de reposo, retira la rama de canela y la piel de limón de la leche.
- Separa las claras de huevo de las yemas. Reserva las claras para el merengue y las yemas para otras preparaciones.
- En un tazón grande, bate las claras de huevo a punto de nieve utilizando una batidora eléctrica o un batidor de mano. Añade gradualmente el azúcar glass mientras continúas batiendo hasta obtener un merengue firme y brillante.
- Agrega lentamente la leche a temperatura ambiente al merengue batido, incorporándola suavemente con movimientos envolventes para que no se pierda el aire del merengue.
- Una vez que la leche y el merengue estén bien mezclados, coloca la mezcla en el refrigerador y déjala enfriar durante al menos 1 hora, o hasta que esté bien fría.
- Antes de servir, bate ligeramente la leche merengada con un tenedor o una cuchara para romper el merengue y obtener una textura más ligera.
Sirve la leche merengada en vasos individuales y espolvorea canela en polvo por encima si lo deseas. También puedes añadir una ramita de canela como adorno. Disfruta de la refrescante y cremosa leche merengada, y siéntete libre de acompañarla con galletas o bizcochos para completar la experiencia.
¡Y ahí lo tienes! Esta bebida cremosa y espumosa es perfecta para combatir el calor y sorprender a tus invitados con su sabor dulce y delicado. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

