Con dos ingredientes, así puedes curar las hojas secas del jardín
La sequedad de las hojas de nuestras plantas puede deberse a varios factores externos o internos. El exceso de riego, exceso de luz solar, falta de nutrientes y hasta la amenaza de plagas como los pulgones son unos de ellos. En cualquier caso, debemos estar atentos a los síntomas de las hojas para saber qué hacer para remediarlo y, así, tener un jardín soñado. Por eso, a continuación revelamos algunas de las soluciones para diferentes casos de sequedad en las plantas.
Cuando las plantas presentan sequedad en sus hojas por exceso de sol, sólo tendremos que llevarlas nuevamente a un sitio con sombra o semisombra, para que siga recibiendo iluminación pero sin ser directa ni con tanta intensidad. Esto suele suceder sobre todo con las plantas crasas como el aloe vera o las suculentas, las cuales suelen ser muy resistentes a los factores externos, aunque, si se acostumbraron a las condiciones de los viveros, no soportan estar tantas horas bajo el sol.
En cambio, en los casos de que las hojas se vean un poco amarillentas pero sin perder del todo el color verde, podemos estar ante un caso de clorosis o pérdida de clorofila por falta de magnesio. “Esto normalmente ocurre en los suelos tan arcillosos y tan duros que impiden que las raíces puedan extraer los nutrientes correctamente de la tierra”, explica Javier del canal de YouTube ‘Huerto Adictos’. En este caso, lo mejor será remover y labrar la tierra o sustrato, al igual que aplicar un acolchado hecho con ramas para tapar sus raíces. Otra opción es aplicar a las hojas un fertilizante rico en hierro.
Además, hay otro tipo de sequedad de hojas que no necesariamente se manifiesta con el color amarillo. Pues, también existe el caso de aquellas hojas que se muestran como plegadas hacia dentro y con varias arrugas o pelotitas. Si miras en su exterior, tal vez encuentres pulgones, una plaga peligrosa para nuestras plantas. Si este es el caso, la solución está en hacer un insecticida casero a base de jabón pH Neutro. “Como siempre os digo, lo mejor es mezclar una parte de jabón con diez de agua y pulverizar justo donde se encuentren los pulgones”, aconseja el jardinero.
Otro de los casos de sequedad en las hojas puede identificarse al ver nacer distintas hojas como deformes, pequeñas o arrugadas, es decir, con una forma fuera de lo común. Incluso, se suele ver solo la punta de las hojas secas. De acuerdo a lo detallado por el experto, este puede ser un caso de deficiencia de calcio. Aquí será mejor aplicar un abono rico en calcio como el té de cáscaras de huevos.
Finalmente, al encontrar las hojas muy amarillas suele tener que ver con un exceso de riego. Aquí, la solución es de lo más sencilla: enterrar un dedo en el sustrato para ver si las raíces están húmedas; cuando no lo estén, será necesario volver a regar.

