Una red eléctrica obsoleta y el bloqueo petrolero hunden a Cuba en un nuevo apagón nacional
Una red eléctrica anticuada y la escasez de combustible sumen a Cuba en un apagón general, el séptimo desde finales de 2024.
Cuba quedó sumida en la oscuridad total por segunda vez en menos de una semana este sábado, tras una falla masiva en su red eléctrica que evidencia el estado crítico de una infraestructura envejecida y la agobiante falta de combustible producto del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos.
El sistema eléctrico nacional sufrió una “desconexión total” que apagó incluso a La Habana, donde los cortes se prolongan por más de 15 horas, mientras que en las provincias del interior de la isla la falta de suministro supera las 40 horas ininterrumpidas, marcando el séptimo colapso general desde finales de 2024.
Según precisó la compañía eléctrica estatal, el origen del incidente es la salida de una unidad de la termoeléctrica de Nuevitas, ubicada en el centro del país, lo que genera “un efecto en cascada en las máquinas que estaban en línea”.
La situación operativa es extrema: la generación de energía descansa sobre ocho plantas con más de 40 años de explotación que sufren averías recurrentes o paradas forzosas por falta de mantenimiento.
En las calles de la capital, la resignación se transforma en malestar visible.
“Esto ya es insoportable. No hace una semana que vivimos una situación similar, ya uno está cansado”, indicó Ofelia Oliva, una ciudadana de 64 años, mientras el taxista Nilo López se planteó con hartazgo: “Me pregunto si toda la vida vamos a estar así, porque así no se puede vivir”.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la crisis energética se agudiza en un marco de alta tensión política, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestara abiertamente sus intenciones respecto a la isla.
“Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera. Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera”, consideró el mandatario el pasado lunes, vinculando su estrategia a la presunta amenaza que representa Cuba por sus nexos con China, Rusia e Irán.
Ante estas definiciones, el presidente Miguel Díaz-Canel advirtió que “cualquier agresor externo se encontrará con una resistencia inexpugnable”, mientras la economía cubana permanece casi paralizada por el corte de los envíos de crudo desde Venezuela.
A pesar de que Tanieris Dieguez, jefa adjunta de la misión de Cuba en Washington, afirma que La Habana está abierta a conversaciones y a permitir inversiones, aclara de forma tajante que el sistema político “nunca” formará parte de una negociación.
En medio del desabastecimiento de alimentos y medicinas, la llegada de ayuda internacional y los reportes no confirmados sobre buques rusos con diésel son las únicas señales de alivio para una población que ya expresa su frustración con protestas y asaltos a sedes oficiales.
Mientras tanto, trabajadores como Meiven Rodríguez deben seguir vendiendo en la penumbra para subsistir: “Hay que hacerlo porque si no cómo vas a llevar dinerito a la casa”, sentencia frente a la luz de su celular.