Trece muertos después de uno de los mayores ataques de Ucrania sobre Rusia desde que comenzó la guerra
Hubo víctimas en la región de Moscú, Rostov, Bélgorod y zonas ocupadas. Por su parte, los bombardeos rusos sobre Ucrania dejaron al menos cinco muertos.
Volodímir Zelenski, en Ucrania, junto a misiles Patriot de Estados Unidos. Foto Efe
EFEUcrania ejecutó este domingo una de sus mayores ofensivas aéreas contra territorio ruso desde el inicio de la guerra, con cientos de drones que alcanzaron la región de Moscú y otros puntos del país y dejaron un saldo de al menos 13 muertos.
El ministerio de Defensa ruso afirmó que sus sistemas antiaéreos abatieron 822 aparatos ucranianos durante la madrugada en todo el país. Según el alcalde de la capital, Sergei Sobyanin, unos 600 de ellos tenían como destino Moscú.
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El gobernador regional, Andrei Vorobyov, calificó la ofensiva como uno de los mayores ataques que sufrió la región. Un hombre de 83 años murió cuando un dron impactó contra una vivienda particular, y varias personas resultaron heridas en Podolsk, al sur de la capital.
Wildberries, un blanco recurrente
La ofensiva también alcanzó un depósito de Wildberries, el principal minorista online de Rusia, donde se desató un incendio de magnitud.
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Vorobyov informó daños en otros puntos de la región, entre ellos un depósito en Domodedovo, cerca de uno de los principales aeropuertos que sirven a Moscú, aunque las autoridades no precisaron el alcance de los destrozos.
Los centros logísticos de esa empresa se convirtieron en las últimas semanas en un objetivo habitual de los ataques ucranianos: Kiev sostiene que la compañía maneja bienes militares y la considera parte de la infraestructura económica que sostiene la campaña rusa.
La región de Moscú no fue la única golpeada. En Rostov, en el sudoeste, murieron cinco personas después de que más de 150 drones atacaran tres localidades, según el gobernador Yury Slyusar.
El ataque dañó viviendas y una estación ferroviaria y provocó un incendio forestal. Otras tres personas murieron en Bélgorod y cuatro en territorios ucranianos bajo control ruso.
Una campaña que busca acercar la guerra a los rusos
Los ataques del domingo se inscriben en una escalada de la campaña ucraniana dentro de Rusia. A lo largo del año, Kiev incrementó el uso de misiles de largo alcance y grandes enjambres de drones contra industrias militares, instalaciones energéticas y otros blancos que considera clave para el esfuerzo bélico de Moscú.
La estrategia también apunta a acercar las consecuencias del conflicto a la población rusa, casi cuatro años y medio después del inicio de la invasión a gran escala. Los ataques ucranianos ya tienen capacidad para alcanzar objetivos ubicados a cientos de kilómetros de la frontera.
Rusia respondió sobre ciudades ucranianas
Mientras Rusia enfrentaba la oleada de drones, Ucrania sufrió una nueva serie de bombardeos que dejaron al menos cinco muertos. Un ataque con misiles contra Kryvyi Rih, ciudad natal de Volodimir Zelensky, mató a dos personas e hirió a otras 14, según informó el propio presidente.
ArcelorMittal Kryvyi Rih, el mayor productor de acero del país, confirmó que una de sus instalaciones fue alcanzada por un misil y que las operaciones quedaron parcialmente suspendidas.
Además, murió una persona en Sumy y otras dos —un hombre y una mujer— en la región sureña de Zaporizhia, cuando un ataque impactó en su vivienda.
En Kiev hubo seis heridos y varios incendios. Uno de ellos consumió uno de los mayores mercados de libros de la capital, cerca de la estación de metro Pochaina, donde las llamas atravesaron puestos y pabellones y levantaron columnas de humo negro sobre la ciudad. "Dondequiera que los rusos pueden llegar con sus misiles balísticos, atacan infraestructura civil", denunció Zelensky.
Moscú dio otra versión sobre sus objetivos: aseguró haber atacado sitios del complejo militar-industrial ucraniano en Kiev, entre ellos una instalación dedicada a fabricar los misiles Flamingo, además de la planta metalúrgica de Kryvyi Rih.
Esos misiles, desarrollados y producidos en Ucrania, ganaron protagonismo en la capacidad de Kiev para golpear lejos de la frontera: el sábado, Zelensky anunció que fueron utilizados contra un centro de investigación y producción de cohetes en Samara, a unos 900 kilómetros dentro de territorio ruso.
Un dron derribado en el espacio aéreo de la OTAN
La escalada tuvo además una derivación en territorio de la Alianza Atlántica. El ministerio de Defensa de Rumania informó que un caza F-18 de la Fuerza Aérea y del Espacio española derribó durante la madrugada un dron que había ingresado en el espacio aéreo rumano.
Los sistemas de vigilancia detectaron el aparato a las 4.44, unos 24 kilómetros al norte de la ciudad oriental de Galati, cerca de la frontera con Moldavia.
El caza español, que cumplía tareas de vigilancia aérea, estableció contacto por radar, recibió autorización para atacar y lo abatió a las 5.01. Las autoridades rumanas no precisaron el origen del aparato.
El episodio ocurrió semanas después de que pilotos rumanos derribaran tres drones en un lapso de tres días. Desde el inicio de la invasión, Rumania reportó decenas de incidentes con estos aparatos, incluidos algunos que cayeron y explotaron dentro de su territorio.
La ministra interina de Relaciones Exteriores, Oana Toiu, señaló que el despliegue español fue reforzado a pedido de Rumania y de la OTAN para apuntalar el flanco oriental. Es el cuarto operativo español de este tipo en suelo rumano.