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Tras la amenaza de embargo de Donald Trump, el presidente de España habló y dejó en claro una cosa

Pedro Sánchez, presidente de España, se pronunció este miércoles tras los dichos de Donald Trump sobre "cortar todo el comercio" con Madrid.



Donald Trump volvió a tensar el vínculo con España tras una reunión en vivo con su gabinete, donde cuestionó el nivel de apoyo del país europeo a Estados Unidos en la actual guerra y lanzó una amenaza directa: "cortar todo el comercio" con Madrid.

Este miércoles 4 de marzo de 2026, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, respondió con un mensaje que buscó marcar distancia de cualquier escalada bélica y lo sintetizó en una frase: "no a la guerra".

En una declaración institucional, Sánchez pidió mirar hacia 2003 y recordó la invasión a Irak. Según planteó, Estados Unidos "ya nos arrastró" a aquel conflicto, que a su juicio desató "la mayor oleada de inseguridad" en Europa. También repasó los argumentos que se usaron entonces para justificar la ofensiva y sostuvo que aquella guerra, "que en teoría se dijo entonces se hacía para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global", "produjo el efecto contrario", con más inseguridad, terrorismo e impactos en la economía global.

Con ese marco, el mandatario español apuntó contra los líderes que impulsaron la intervención y dejó una frase contundente: "Ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces: un mundo más inseguro", en alusión a George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar. En la misma línea, advirtió que España no será "cómplice de algo malo para el mundo" en la actual guerra en Oriente Medio "solo por el miedo a las represalias de alguno", en referencia a las advertencias de Trump.

Pedro Sánchez

Un grupo de españoles en proceso de salida asistida desde la región en conflicto, mientras España evalúa medidas de apoyo y repatriación.

Sánchez sostuvo que el Gobierno español se prepara para el escenario "de que sea una guerra larga" y afirmó que mantendrá una postura "clara y contundente" como la que dice sostener frente a Ucrania y Gaza. En ese punto, remarcó su rechazo a "no a la quiebra del derecho internacional que nos protege a todos".

En el plano interno, el presidente español anticipó que el Ejecutivo evalúa medidas para amortiguar el impacto económico del conflicto: "Tenemos la capacidad, también la voluntad política, y lo haremos de la mano de los agentes sociales, como lo hicimos durante la pandemia, la crisis energética o recientemente la crisis arancelaria", señaló.

El mensaje a todos los españoles

Por último, se dirigió a los ciudadanos españoles que están en la región y prometió asistencia consular y logística. A quienes permanecen en zonas afectadas les aseguró que, si así lo desean, "pueden tener la certeza de que vamos a ayudarles y de que vamos a traerles de vuelta a casa". En total, se estima que hay unos 30.000 españoles en el área, entre residentes, turistas y trabajadores; ya regresó un primer grupo y otros están saliendo por vías alternativas.