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Procesaron a la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, por corrupción y malversación

El juez Juan Carlos Peinado dictó el procesamiento de Begoña Gómez por cuatro delitos, incluyendo tráfico de influencias y apropiación indebida.


El panorama judicial en España ha dado un vuelco determinante este lunes. El magistrado Juan Carlos Peinado, titular del Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid, ha resuelto procesar a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La decisión la coloca a un paso del banquillo de los acusados tras meses de una instrucción que ha mantenido en vilo a la política ibérica.

Los cargos: cuatro delitos bajo la lupa

Según informaron medios locales, el magistrado imputa a Gómez por los delitos de Malversación de caudales públicos, corrupción en los negocios privado, tráfico de influencias y apropiación indebida.

A pesar de la gravedad de estos cargos, el juez decidió archivar la acusación por intrusismo profesional, argumentando que solo existía un "indicio endeble" y no pruebas sólidas para sostener dicho punto.

Plazos judiciales y otros involucrados

Con el dictado del procesamiento, el juez Peinado ha concedido un plazo de cinco días a las partes personadas para que presenten sus escritos de conclusiones provisionales e insten la apertura del juicio oral.

El auto judicial no solo afecta a la esposa del mandatario. También han sido procesados, Cristina Álvarez, la asesora de Gómez en el Palacio de la Moncloa, cuya vida laboral y salarios actualizados el juez descartó incorporar al expediente por considerarlo innecesario para la instrucción actual; y Juan Carlos Barrabés, el empresario vinculado a las adjudicaciones públicas que dieron origen a la investigación.

El juez Peinado fue tajante al rechazar una prórroga de la instrucción, considerando que la investigación ha recabado los elementos suficientes para avanzar hacia la siguiente etapa procesal. En su resolución, descarta seguir acumulando pruebas de carácter administrativo sobre el entorno de Gómez para centrarse en los hechos ya probados durante el período de indagatorias.

Este procesamiento se produce en un clima de extrema polarización en España, donde el Gobierno ha defendido sistemáticamente la inocencia de Gómez, calificando la causa como una "persecución política", mientras que la oposición exige la dimisión de Pedro Sánchez ante la gravedad de los delitos imputados a su círculo íntimo.