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Masacre familiar: una enfermera mató a sus tres hijos y ahora enfrenta un juicio por homicidio

La enfermera está acusada de matar a sus tres hijos en 2023. El juicio en Estados Unidos gira en torno a su salud mental y a su responsabilidad penal.

lindsay clancy portada
X: @hopedealergrace

El juicio contra Lindsay Clancy avanza en un tribunal de Plymouth, en el que se la acusa de tres cargos de asesinato en primer grado (homicidio premeditado), estrangulamiento y asalto y agresión con un arma peligrosa. El caso de la enfermera que estranguló y mató a sus tres hijos, Cora (5), Dawson, (3) y Callan, (8 meses) en el condado de Duxbury el 24 de enero de 2023 estremeció a los Estados Unidos desde el primer momento en el que se tomó conocimiento del caso.

Mientras la fiscalía sostuvo que actuó intencionalmente, la defensa afirmó que atravesaba un episodio psicótico posparto.

Quién es Lindsay Clancy

Lindsay Clancy, una enfermera de 35 años de Massachusetts, está acusada de matar a sus tres hijos, Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, el 24 de enero de 2023, en la vivienda donde vivía toda la familia en Duxbury.

Según la acusación, Clancy estranguló a los tres niños y luego intentó suicidarse cortándose las muñecas y el cuello y saltando desde una ventana del segundo piso. Sobrevivió, pero sufrió una lesión en la columna y quedó parcialmente paralizada.

El juicio busca determinar, entre otras cuestiones, cuál era su estado mental cuando ocurrieron las muertes. La salud mental de Lindsay Clancy se convirtió así en uno de los principales ejes del proceso.

Qué se escuchó hasta ahora en el juicio

Durante las audiencias, varios psiquiatras que trataron a Clancy antes de la tragedia describieron un cuadro que venía agravándose desde meses atrás.

La psiquiatra Jennifer Tufts declaró que atendió a Clancy desde septiembre de 2022 hasta enero de 2023. Según su testimonio, la acusada sufría ansiedad, problemas para dormir y dificultades relacionadas con el período posparto, y recibió distintos tratamientos y cambios de medicación.

En diciembre de 2022 había informado pensamientos intrusivos y llegó a acudir a una sala de emergencias por ideación suicida. A comienzos de enero fue internada durante varios días en una institución psiquiátrica.

Sin embargo, Tufts también declaró que Clancy se reunió con ella el 23 de enero, un día antes de las muertes, y que en esa consulta negó tener pensamientos suicidas u homicidas. La psiquiatra sostuvo además que nunca observó signos de psicosis durante sus sesiones.

Otro de los testimonios relevantes fue el de Alia Goodheart, quien atendió a Clancy durante su internación. La describió ansiosa y con sensación de entumecimiento, pero con pensamiento lineal y orientado hacia objetivos. Según Goodheart, pidió ser dada de alta para regresar con su familia.

La defensa pone el foco en su salud mental

La estrategia de la defensa sostiene que Clancy no debe ser considerada penalmente responsable porque atravesaba un episodio psicótico relacionado con una enfermedad mental posparto.

Para sostener esa hipótesis, durante el juicio también se conocieron anotaciones personales de Clancy. En ellas describía el agotamiento provocado por la crianza, sentimientos de culpa y su necesidad de recibir ayuda.

Sus amigos y familiares también hablaron sobre los cambios que habían observado. Una amiga declaró que Clancy le había contado que algunos medicamentos le provocaban “pensamientos oscuros” y que estaba intentando modificarlos.

Al mismo tiempo, otros testigos señalaron que no habían advertido un comportamiento que hiciera pensar que podía lastimar a sus hijos. Una niñera la describió como una “madre maravillosa” y la pediatra de Cora declaró que, pocas horas antes de las muertes, no había observado nada fuera de lo normal.

Qué dijo la evidencia sobre después del crimen

Dos psiquiatras forenses declararon que, en los días posteriores, encontraron a Clancy lúcida, cooperativa y con un pensamiento organizado. Uno de ellos relató que, mientras permanecía conectada a asistencia respiratoria y no podía hablar, Clancy pidió papel y escribió que estaba “horrorizada” y que quería un abogado.

Otro especialista sostuvo que, aproximadamente una semana después, su pensamiento estaba organizado y orientado hacia objetivos.

La fiscalía también presentó evidencia física relacionada con las muertes y con el intento de suicidio. Los médicos describieron las lesiones que sufrió Clancy y un analista de manchas de sangre declaró sobre los rastros encontrados dentro de la vivienda.

El testimonio que viene

Uno de los próximos puntos importantes del juicio será el contrainterrogatorio de Jennifer Tufts por parte de la defensa. Su testimonio resulta central porque trató a Clancy durante los meses previos y estuvo con ella apenas un día antes de las muertes.

Hasta ahora, Clancy no declaró ante el jurado. Su participación en el proceso se produjo de otras maneras: respondió preguntas del juez sobre cuestiones legales, reaccionó visiblemente durante el testimonio sobre la autopsia de su hijo menor y sus escritos personales fueron leídos en la sala.

El juicio continúa así concentrado en dilucidar la cuestión central: si Clancy comprendía y podía controlar sus actos cuando murieron sus hijos o si, como sostiene la defensa, atravesaba un episodio psicótico que afectaba su responsabilidad penal.