Los terremotos que sacudieron al mundo: cuáles fueron los sismos más fuertes de los últimos tres meses
Desde mayo, distintos puntos del planeta registraron terremotos de magnitud superior a 6. Cuáles fueron los países más afectados y qué magnitud tuvieron.
El terremoto que sacudió este lunes a Colombia volvió a poner a los grandes movimientos sísmicos en el centro de la escena internacional. El sismo, de magnitud 7,4, tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y fue percibido en distintas regiones del país.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, las autoridades colombianas activaron los protocolos de emergencia y comenzaron a revisar rutas, aeropuertos y otras infraestructuras. En Bogotá, por ejemplo, se desplegaron operativos de verificación y, en las primeras horas, se registraron decenas de muertos.
El movimiento de este lunes se suma a una serie de terremotos de gran magnitud registrados durante los últimos tres meses en diferentes partes del planeta. Aunque la sucesión puede resultar llamativa, los especialistas no consideran que exista una relación directa entre estos terremotos: se trata de eventos vinculados con sistemas de fallas y límites de placas tectónicas diferentes.
Colombia: el terremoto de 7,4 que sacudió al país
El sismo ocurrió durante la mañana del 10 de agosto y alcanzó una magnitud de 7,4, según el Servicio Geológico Colombiano. El epicentro fue ubicado en el departamento de Chocó, cerca de San José del Palmar.
El movimiento fue percibido en buena parte del territorio colombiano y provocó evacuaciones y operativos de emergencia. La Agencia Nacional de Infraestructura informó que desplegó equipos para revisar el estado de carreteras, aeropuertos, puertos y vías concesionadas.
En ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó se reportaron afectaciones de distinta consideración. Las autoridades también advirtieron sobre la posibilidad de réplicas, una situación habitual después de un terremoto de esta magnitud.
Japón: máxima intensidad 7 y alerta por tsunami
El 28 de julio, Japón sufrió otro de los terremotos más importantes del período. El movimiento tuvo epicentro en la región de Kumamoto, en la isla de Kyushu.
La Agencia Meteorológica de Japón registró una magnitud de 7,1 y una profundidad cercana a los 10 kilómetros. En algunas zonas de Kumamoto se alcanzó la intensidad sísmica máxima de 7 de la escala japonesa, mientras que el movimiento fue percibido en una extensa región de Kyushu.
El gobierno japonés activó inmediatamente los protocolos de emergencia. También se emitió una alerta de tsunami para el mar de Ariake y el mar de Yatsushiro, con la posibilidad de olas de alrededor de un metro.
Las autoridades informaron además sobre cortes de electricidad, incendios, daños en rutas y puentes y derrumbes de edificios, mientras equipos de rescate y organismos locales trabajaban para evaluar la situación.
México: un terremoto de 7,4
El Servicio Sismológico Nacional de México registró un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en el estado de Chiapas, cerca de Ciudad Hidalgo, el 17 de julio de este año. El movimiento se produjo a poca profundidad y fue percibido en distintos puntos del sur y sureste mexicano.
La Coordinación Nacional de Protección Civil activó inmediatamente los protocolos de emergencia y comenzó un relevamiento junto con las autoridades estatales y municipales. En las primeras evaluaciones oficiales no se habían detectado daños importantes ni víctimas.
Venezuela: dos terremotos consecutivos y una de las mayores tragedias del período
Dos terremotos con magnitudes de 7,2 y 7,5 se registraron en Venezuela el 24 de junio con apenas segundos de diferencia y afectaron especialmente a la zona norte del país, incluida Caracas y el estado de La Guaira.
La sucesión de movimientos provocó importantes daños en viviendas, edificios e infraestructura y generó una extensa secuencia de réplicas. El sistema venezolano de vigilancia sísmica, a cargo de FUNVISIS, mantuvo el monitoreo de la actividad posterior.
La dimensión del desastre quedó reflejada semanas después en una evaluación del Banco Mundial. El organismo estimó que los terremotos provocaron alrededor de 19.600 millones de dólares en daños físicos directos. A su vez, según el balance oficial, al menos 5.546 personas han fallecido y 16.740 resultaron heridas a causa de los terremotos.
Según el informe, el 47% de los daños correspondió a edificios residenciales, mientras que la infraestructura representó el 27% y los edificios no residenciales otro 26%.
El episodio venezolano se convirtió así en uno de los eventos sísmicos más costosos y destructivos registrados durante este período.
Filipinas: un terremoto de 7,8 y amenaza de tsunami
El 8 de junio, Filipinas sufrió uno de los terremotos más fuertes de los últimos tres meses de acuerdo con el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS), que registró un movimiento de magnitud 7,8 frente a las costas de Sarangani, en Mindanao.
El terremoto ocurrió a las 7:37 de la mañana, hora local, y tuvo su origen en la actividad tectónica asociada a la fosa de Cotabato. El movimiento provocó daños en edificios y rutas y dejó víctimas fatales. Además, las autoridades emitieron una alerta de tsunami para sectores costeros del sur del país.
PHIVOLCS advirtió posteriormente que la población debía permanecer atenta a las réplicas. Para mediados de junio, el organismo había registrado más de 6.000 movimientos posteriores, algunos de ellos de magnitud considerable.
El terremoto fue uno de los eventos sísmicos más fuertes registrados en Filipinas en los últimos años y obligó a desplegar operativos de emergencia en distintas localidades de Mindanao.
Chile: un terremoto de 6,9 cerca de Calama
El 25 de mayo, un sismo de magnitud 6,9 en Chile tuvo epicentro aproximadamente 20 kilómetros al noreste de Calama, en la Región de Antofagasta. De acuerdo con el Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, el hipocentro se ubicó a unos 114 kilómetros de profundidad.
El movimiento también fue registrado por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica de Argentina, que ubicó el epicentro a unos 14 kilómetros al este de Calama y calculó una magnitud de 6,6 en su medición inicial.
¿Por qué hubo tantos terremotos fuertes en estos tres meses?
La Tierra está formada por grandes placas tectónicas que se desplazan lentamente. Cuando la tensión acumulada en las fallas supera la resistencia de las rocas, se libera energía de manera repentina y se producen los terremotos.
Por eso, las zonas ubicadas en los límites de estas placas, como el Cinturón de Fuego del Pacífico, concentran gran parte de la actividad sísmica mundial.
Durante los últimos tres meses, varios de los principales terremotos ocurrieron en esa región, especialmente en países como Japón, Filipinas e Indonesia. Sin embargo, otros eventos importantes se registraron en sistemas tectónicos diferentes, como los de Venezuela y Colombia. La sucesión de estos movimientos no significa que exista una conexión directa entre ellos ni que el planeta esté atravesando una "ola" de terremotos.
Además, la magnitud de un sismo no determina por sí sola el nivel de destrucción. Mientras que la magnitud mide la energía liberada, la intensidad indica cómo se sintió y qué daños provocó en un lugar determinado. Por eso, un terremoto de menor magnitud puede ser más destructivo si ocurre cerca de una ciudad, a poca profundidad o en una zona con infraestructura vulnerable.


