Marte vuelve a sorprender con el descubrimiento de un antiguo sistema oculto bajo su superficie
Un nuevo estudio sobre Marte detectó bajo el cráter Jezero restos de un sistema de deltas y canales mucho más antiguo de lo que se creía.
Perseverance sigue encontrando en Marte señales de un pasado marcado por ríos, sedimentos y ambientes que pudieron ser habitables.
DPAMarte, que hoy aparece como un mundo seco, frío y cubierto de polvo, sigue entregando pistas de un pasado muy distinto. Ahora, un equipo de investigadores encontró señales de un antiguo sistema fluvial enterrado bajo el cráter Jezero, la zona que explora el rover Perseverance de la NASA.
Hasta ahora, buena parte de la atención estaba puesta en el delta visible en la superficie de Jezero. Pero las nuevas mediciones mostraron que debajo de esa formación existe otra estructura más antigua, también ligada al movimiento de agua. Para los científicos, esto indica que en Marte hubo ríos y depósitos sedimentarios durante un período más largo de lo que se pensaba.
El descubrimiento fue posible gracias a RIMFAX, un radar que viaja a bordo de Perseverance y que permite mirar debajo del suelo marciano. Entre septiembre de 2023 y febrero de 2024, el rover reunió datos a lo largo de 6,1 kilómetros y logró detectar estructuras subterráneas a más de 35 metros de profundidad.
Cuando los especialistas empezaron a ordenar esa información, apareció un paisaje enterrado con capas inclinadas de roca, canales, lóbulos de sedimentos y bloques sepultados. En la Tierra, ese tipo de formas suele asociarse con materiales que fueron arrastrados y depositados por corrientes de agua al ingresar en una cuenca.
Uno de los puntos más importantes del trabajo es que ese depósito oculto tendría entre 85 y 90 metros de espesor real. Además, los investigadores creen que no se formó en un solo momento, sino a través de varios episodios de acumulación y erosión. Eso refuerza la idea de que Marte no tuvo agua líquida solo de manera breve o aislada, sino en distintas etapas de su historia antigua.
Según las estimaciones del equipo, ese sistema pudo haber estado activo entre hace 4,2 y 3,7 mil millones de años, es decir, en una etapa muy temprana del planeta. Esa ventana más amplia cambia la discusión sobre la habitabilidad de Marte, porque aumenta el tiempo en el que pudieron existir condiciones favorables para formas de vida microscópicas.
Los científicos también creen que estas capas enterradas podrían conservar huellas químicas o minerales de antiguos eventos relacionados con el agua. Por eso, Jezero sigue siendo uno de los sitios más valiosos para entender cómo evolucionó Marte y si alguna vez reunió las condiciones necesarias para albergar vida.