Lujo y tragedia: así es el MV Hondius, el crucero antártico varado en Cabo Verde por hantavirus
La embarcación, diseñada para expediciones extremas, permanece aislada en Cabo Verde tras la muerte de tres pasajeros.
El MV Hondius no es un crucero convencional. Considerado uno de los barcos de expedición más avanzados y lujosos del mundo, hoy es noticia por un motivo luctuoso: la muerte de tres personas —incluyendo un matrimonio de Países Bajos— a causa de un brote de hantavirus. Tras zarpar desde el puerto de Ushuaia, la nave se encuentra actualmente bajo estricto protocolo sanitario en las costas de Cabo Verde.
Un hotel de cinco estrellas preparado para el hielo
Construido en 2019 con una inversión estimada en 110 millones de dólares, el MV Hondius fue diseñado específicamente para navegar las aguas de la Antártida y el Ártico. Propiedad de la compañía Oceanwide Expeditions, el buque combina la resistencia de un rompehielos con el confort de la hotelería de alta gama.
Con una capacidad para albergar a 176 pasajeros en 80 camarotes —que varían desde suites con balcón privado hasta cabinas de lujo—, el buque destaca por ser el primero en el mundo con la clasificación tecnológica "LR PC6", lo que le garantiza una navegación segura a través de hielo joven de un año. En su interior, la embarcación combina sofisticación y ecología al ofrecer un salón de observación panorámico, biblioteca y un restaurante de alta cocina, todo respaldado por sistemas de propulsión de bajo impacto ambiental.
De la expedición al aislamiento
Lo que debía ser una travesía inolvidable por los paisajes más prístinos del planeta se transformó en una pesadilla sanitaria. Tras registrarse los primeros síntomas mientras la nave cruzaba el Atlántico rumbo a Cabo Verde, el lujo de sus salones se convirtió en zonas de monitoreo médico.
A bordo, el ambiente de exclusividad ha sido reemplazado por la tensión del aislamiento. Dos pacientes permanecen en observación dentro de la enfermería del barco —equipada con tecnología de última generación, pero limitada para un brote viral de esta magnitud—, mientras se coordina su traslado a hospitales de tierra firme bajo protocolos de bioseguridad.
El misterio del origen del contagio
El gran interrogante para los epidemiólogos es dónde y cómo se produjo el contacto inicial con el virus. El hantavirus se transmite generalmente por la inhalación de partículas provenientes de orina o excrementos de roedores infectados.
Dado que Tierra del Fuego ha negado sistemáticamente tener focos activos o registros de la enfermedad, las investigaciones se centran ahora en dos hipótesis, por un lado un contagio previo de los pasajeros en zonas endémicas de la cordillera andina antes de llegar a Ushuaia. Y por otra parte, la presencia accidental de un vector (roedor) dentro de los suministros o la estructura del buque.
El MV Hondius, que transportaba a unos 170 pasajeros y 70 tripulantes, permanece bajo observación internacional mientras se espera que los informes de las autopsias arrojen luz definitiva sobre este luctuoso episodio en el turismo antártico