Las extrañas e inesperadas momias que hallaron arqueólogos en cuevas de Arabia Saudita
El descubrimiento se produjo en cuevas del norte de Arabia Saudita y sorprendió a la comunidad científica por el estado de conservación de las momias, datadas en distintos períodos que abarcan miles de años y aportan nuevas pistas sobre la fauna de la región.
El hallazgo de estas momias sorprende por la gran cantidad de información que aportan sobre el pasado de la especie.
Boug, AA (2026), Commun Earth EnvironUn descubrimiento arqueológico tan inesperado como fascinante puso a Arabia Saudita en el centro de la escena científica. En cuevas del norte del país, investigadores hallaron momias de guepardos conservadas de manera natural, sin intervención humana, gracias a las condiciones extremas del entorno.
El hallazgo no solo llamó la atención por su rareza, sino que también aporta nuevas pistas sobre un misterio de miles de años: qué ocurrió con estos grandes felinos en la región, donde hoy están completamente desaparecidos.
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En total, los arqueólogos identificaron siete momias de guepardos en notable estado de conservación, junto con restos óseos correspondientes a al menos otros 54 individuos. Las dataciones por radiocarbono revelaron que estos animales habitaron la zona durante un período sorprendentemente amplio, que va desde hace unos 130 años hasta más de 4.000 años atrás.
Lo excepcional del descubrimiento no es solo la cantidad de restos, sino su estado. La conservación de grandes carnívoros es extremadamente rara, y en este caso se explica por las condiciones únicas de las cuevas: un ambiente muy seco, temperaturas estables y una humedad mínima. Estas variables frenaron la descomposición natural y protegieron tanto los huesos como los tejidos blandos.
Las momias presentan rasgos impactantes: ojos opacos, piel completamente reseca y extremidades contraídas, con un aspecto similar al de conchas secas. A diferencia de la mayoría de los restos animales encontrados en contextos arqueológicos, estos cuerpos no fueron atacados por carroñeros, lo que resultó clave para su preservación durante siglos.
La principal hipótesisi de los expertos sobre estas momias
Los investigadores creen que algunas de las cuevas funcionaron como guaridas.
Al momento de realizarles radiografías a los cráneos de los animales, se reveló que el grupo estaba compuesto por cachorros, subadultos y adultos, un patrón que sugiere un uso prolongado del espacio, posiblemente por hembras que daban a luz y criaban a sus crías allí. Además, la gran concentración de restos de guepardos frente a la escasez de presas refuerza la idea de que no se trataba de simples sitios de caza.
Uno de los aspectos más revolucionarios del estudio fue el análisis genético. Por primera vez, científicos lograron extraer y secuenciar ADN de grandes felinos momificados de manera natural. Los resultados fueron sorprendentes: la momia más reciente mostró afinidad genética con el guepardo asiático, hoy reducido a pequeñas poblaciones en Irán, mientras que restos más antiguos estaban más emparentados con el guepardo del noroeste de África, una de las subespecies más amenazadas del planeta.
Estos datos contradicen la idea de que la Península Arábiga solo estuvo habitada por una única línea de guepardos. Por el contrario, la región habría sido una verdadera encrucijada genética donde coexistieron distintos linajes a lo largo de miles de años.
Históricamente, los guepardos se extendían por África, Oriente Medio y gran parte de Asia. En la actualidad, ocupan apenas alrededor del 9% de su territorio original y han desaparecido por completo de Arabia Saudita desde hace décadas. La pérdida de hábitat, la caza sin control, la reducción de presas y los conflictos con las comunidades humanas explican esta extinción regional.
Este descubrimiento no solo aporta un valioso capítulo a la arqueología, sino que también abre nuevas preguntas sobre la biodiversidad perdida y el rol histórico de Arabia Saudita en la evolución de uno de los grandes felinos más emblemáticos del mundo.


