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La advertencia que pudo cambiar la historia de Venezuela: el informe sísmico que alertó sobre el riesgo en Caracas

Hace 20 años, un informe de Japón advirtió que Caracas era vulnerable a los terremotos y recomendó acciones al gobierno de Venezuela para prevenir tragedias.

El expresidente de Venezuela Hugo Chávez recibió en 2005 el informe sobre la vulnerabilidad de Caracas frente a los terremotos.

El expresidente de Venezuela Hugo Chávez recibió en 2005 el informe sobre la vulnerabilidad de Caracas frente a los terremotos.

Fundación Venezuela Inmortal

Luego de la catástrofe protagonizada por la ciudad de La Guaira en Venezuela donde dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 dejaron 2295 muertos y 11267 heridos, la zona quedó reducida a escombros. No obstante, según la Fundación Venezuela Inmortal, las debidas advertencias ya habían sido presentadas en un informe elaborado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) junto con especialistas venezolanos, hace 21 años atrás.

Qué decía el informe que advertía sobre el riesgo sísmico en Caracas

El "Estudio sobre el Plan Básico de Prevención de Desastres en el Distrito Metropolitano de Caracas" se desarrolló durante 2002 hasta 2005, y convirtió a la ciudad de Caracas en un objeto de un amplio estudio técnico sobre riesgos naturales. El punto central del informe fue la identificación de una elevada vulnerabilidad de la capital frente a terremotos y otros fenómenos naturales, además de presentar un conjunto de proyectos orientados a reducir sus posibles impactos.

El documento fue elaborado a solicitud del Gobierno venezolano y entregado oficialmente en marzo de 2005. Según el informe, Caracas concentra una importante población, infraestructura crítica y funciones administrativas nacionales, factores que incrementan las consecuencias potenciales de un desastre natural.

Los especialistas señalaron que la ciudad registra antecedentes históricos de terremotos de gran magnitud, entre ellos los ocurridos en 1812 y 1967, por lo que consideraron necesario desarrollar políticas permanentes de prevención y mitigación de este tipo de catástrofes.

El terremoto de 1967 en Venezuela.

El terremoto de 1967 en Venezuela.

No obstante, el estudio no predijo un futuro terremoto, sino que advirtió sobre la alta vulnerabilidad de Caracas frente a eventos sísmicos de la misma magnitud o similar a esos antecedentes históricos debido a su ubicación geológica y las características de sus suelos. Por lo tanto, los especialistas señalaron que la ubicación y el momento de un futuro terremoto no pueden predecirse.

Las recomendaciones para reducir el impacto del desastre

El informe estableció como objetivo principal disminuir la pérdida de vidas humanas, reducir los daños sobre las viviendas e infraestructura estratégica para los venezolanos, y preservar que continúen operando los servicios esenciales como la electricidad o el abastecimiento de agua en caso de un terremoto o de otros eventos naturales.

Para alcanzar esa meta, el equipo técnico propuso un Plan Maestro compuesto por veinte proyectos, entre ellos el reforzamiento sísmico de edificaciones que ya existen, el reforzamiento de puentes, la construcción de estructuras para controlar flujos de escombros, la reubicación de personas asentadas en áreas de alto riesgo, la implementación de sistemas de alerta temprana y evacuación, la creación de un centro de comando de emergencias y el fortalecimiento de la organización comunitaria para la prevención de desastres.

Además del riesgo asociado a los terremotos, el estudio evaluó amenazas derivadas de deslizamientos de tierra, derrumbes y flujos de escombros provocados por lluvias intensas.

La inversión que nunca llegó

Según las estimaciones técnicas, un programa de reforzamiento sísmico de edificaciones podría reducir significativamente tanto el número de construcciones severamente dañadas como la cantidad de víctimas ante un terremoto similar al registrado en 1967. Asimismo, el documento sostuvo que la implementación de sistemas de alerta temprana permitiría proteger a miles de personas expuestas a aplastamientos debido a los escombros.

Un dato a subrayar es el hecho de que el informe también establecía que la mayoría de los proyectos propuestos eran viables con capacidades ya disponibles en la propia Venezuela, si bien requerían inversiones importantes y una planificación sostenida a largo plazo.

Asimismo, el documento precisó que el Plan de Prevención de Desastres debía ser revisado y aprobado por las autoridades venezolanas competentes conforme a la legislación vigente.

Las consecuencias de no haber accionado a tiempo

Los recientes sismos registrados en el norte de Venezuela volvieron a poner sobre la mesa un estudio elaborado hace dos décadas que advertía sobre la vulnerabilidad de Caracas frente a este tipo de fenómenos. Aunque el informe de JICA no hacía predicciones, sí proponía medidas para reducir el impacto de futuros eventos, como el reforzamiento de edificaciones, la actualización de las normas de construcción y el fortalecimiento de la preparación ante emergencias.

Más de 20 años después de su presentación, Venezuela se encuentra en una situación crítica en su historia, y la pregunta queda suspendida en el aire: ¿cuántas vidas podrían haberse salvado si se hubieran seguido las recomendaciones formuladas dos décadas antes?