Independencia a la carta: qué dicen realmente las encuestas en Escocia, Gales e Irlanda del Norte
Sus líderes se reunirán en Cardiff para presionar a Londres este lunes, pero las encuestas muestran apoyos muy distintos a la independencia.
La independencia vuelve al centro del debate político ante la reunión de los líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
Por primera vez en la historia, los tres gobiernos autónomos del Reino Unido (Escocia, Gales e Irlanda del Norte) están encabezados al mismo tiempo por dirigentes de partidos que impulsan la independencia o una ruptura del actual esquema político con Londres.
Ese alineamiento se hará visible este lunes en Cardiff, donde el primer ministro de Escocia John Swinney, Rhun ap Iorwerth (Gales) y la primera ministra conjunta Michelle O'Neill (Irlanda del Norte) tienen previsto firmar, como líderes partidarios, un memorando conjunto para reivindicar el derecho de sus territorios a decidir su futuro constitucional.
Pero la unidad de los liderazgos políticos no se refleja de la misma manera en la opinión pública. Las encuestas más recientes en cada uno de los tres territorios cuentan historias bastante distintas entre sí, e incluso una de ellas contradice el clima de época que instala la reunión que se celebrará entre los tres líderes.
Escocia: una disputa que sigue alrededor del 50%
Es el territorio con el apoyo más alto y más parejo a la independencia, aunque sin una mayoría estable. Una encuesta de YouGov realizada en marzo de 2026 mostró un 44% a favor de separarse del Reino Unido frente a un 56% que prefería continuar dentro de la unión entre quienes expresaron una opción, después de un empate técnico de 50 a 50 en febrero.
Sin embargo, mediciones posteriores volvieron a mostrar un escenario mucho más ajustado. Una encuesta de Survation realizada en agosto ubicó el apoyo a la independencia en torno al 52% entre los votantes decididos, frente a un 48% por la permanencia. El contraste confirma que la opinión escocesa continúa moviéndose cerca del empate y sin una tendencia consolidada en ninguno de los dos sentidos.
Además, según una medición de Ipsos, un 48% de los escoceses considera que debería convocarse un nuevo referéndum en los próximos cinco años, más allá de cómo votaría cada uno.
El dato que se repite en las distintas encuestas es la brecha generacional: los sectores más jóvenes muestran niveles considerablemente mayores de apoyo a la independencia, mientras que entre los mayores de 65 años predomina con claridad la continuidad dentro del Reino Unido.
Esa fotografía ayuda a entender por qué el primer ministro británico, Andy Burnham, mantiene que un nuevo indyref2 sigue por ahora "fuera de discusión", aunque la presión del SNP aumenta cada vez que las encuestas vuelven a acercarse al 50%.
Gales: crece entre los jóvenes, pero todavía es minoría
El independentismo galés está mucho menos consolidado que el escocés, aunque viene en ascenso. Una medición de YouGov, de enero de 2026, ubicó el apoyo a la independencia en 26%, contra 54% en contra. Entre quienes expresaron una posición definida, eso equivale aproximadamente a un 32% por el Sí.
Una encuesta más reciente de Survation encargada por YesCymru, realizada en agosto de 2026, arrojó un resultado prácticamente idéntico: 32% a favor y 68% en contra entre los votantes decididos.
Se trata de un crecimiento respecto de los niveles que mostraba el tracker de YouGov años atrás. Y, al igual que en Escocia, la variable etaria es determinante: entre los 18 y 24 años el Sí llega al 59%, y entre los 35 y 44 al 57%, mientras cae a apenas 15% entre los mayores de 65.
Un dato adicional resulta clave para entender el fenómeno: cuando la pregunta incorpora la posibilidad de que un Gales independiente forme parte de la Unión Europea, el respaldo aumenta de manera considerable. Eso no significa que exista hoy una mayoría independentista, pero sí muestra que la relación con Europa puede modificar sustancialmente las preferencias de los votantes.
Irlanda del Norte: el apoyo a la reunificación seguiría siendo minoritario
De acuerdo con una encuesta realizada por el Institute of Irish Studies de la Universidad de Liverpool, con trabajo de campo entre el 8 y el 22 de mayo de 2026, el respaldo a una Irlanda unida continúa siendo minoritario.
El estudio hizo dos preguntas diferentes. Ante la consulta sobre si votarían para que Irlanda del Norte permaneciera dentro del Reino Unido, el 61,4% respondió que sí. En otra pregunta, sobre si votarían por una Irlanda unida "mañana", el 35,8% se mostró de acuerdo, mientras que el 49,7% estuvo en desacuerdo.
Existe también una similitud con la opinión pública galesa, ya que cuando la reunificación se plantea dentro de un escenario de pertenencia a la Unión Europea, el apoyo aumenta considerablemente. Una encuesta de European Movement Ireland realizada por Amarach Research llegó a medir un 63% de respaldo bajo esa formulación.
Legalmente, además, el mecanismo de Irlanda del Norte es distinto al escocés o al galés. El Acuerdo de Viernes Santo y la legislación británica establecen que el secretario de Estado debe convocar un border poll si considera probable que una mayoría apoye la reunificación, aunque no existe un porcentaje concreto de una encuesta que active automáticamente ese mecanismo. Para que la reunificación sea efectiva, además, debe existir respaldo mayoritario tanto en Irlanda del Norte como en la República de Irlanda.
Si bien nunca los liderazgos independentistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte estuvieron tan alineados políticamente como ahora, el respaldo popular a romper con el Reino Unido sigue siendo muy diferente en cada territorio.
El panorama muestra a una Escocia que continúa prácticamente dividida, Gales mantiene una mayoría clara a favor de seguir dentro del Reino Unido aunque el independentismo crece entre los jóvenes, e Irlanda del Norte permanece lejos de una mayoría inequívoca por la reunificación. Habrá que ver si la reunión de Cardiff logra convertir esa coincidencia política en una estrategia común frente a Westminster o si termina siendo, sobre todo, una demostración de fuerza partidaria.