Histórico: China recibe a Donald Trump bajo un clima de estricta seguridad
Luego de nueve años de ausencia, el presidente de Estados Unidos Donald Trump pisa China y será recibido por Xi Jinping. El viaje tiene un tinte comercial.
Donald Trump llega a China con objetivos inicialmente comerciales. Foto Efe
EFEEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizará este miércoles en China, en una Pekín calurosa, vigilada y engalanada para una visita de Estado que las redes chinas observan entre la expectación por la cumbre con su homólogo chino, Xi Jinping, y la sorpresa por la ausencia de la primera dama estadounidense, Melania Trump.
El Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino (PCCh, gobernante), publicó hoy un editorial en el que afirmó que la relación entre China y Estados Unidos "no puede volver al pasado".
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Además el medio consideró que se puede tener "un futuro mejor", y presentó la cumbre como una oportunidad para que ambas potencias aporten "estabilidad" a un mundo "convulso".
Donald Trump y el énfasis en lo comercial
Donald Trump viaja acompañado de un grupo de altos ejecutivos estadounidenses que incluye a Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple; Larry Fink, de BlackRock; Kelly Ortberg, de Boeing, y directivos de firmas como Mastercard, Visa, Goldman Sachs o Meta.
En cambio, no le acompaña Melania Trump, una ausencia que algunos usuarios de Weibo recibieron con sorpresa y que alimentó comentarios sobre el carácter "más económico" que familiar o ceremonial del viaje.
La primera dama sí acompañó a Trump en su anterior visita a China, en 2017, cuando participó junto a Peng Liyuan, esposa de Xi, en varios actos, incluido el recorrido por la Ciudad Prohibida de Pekín, una de las estampas más recordadas de aquel viaje.
Una visita breve
La brevedad de la visita también alimentó lecturas en Weibo sobre el margen real de negociación: algunos usuarios apuntaron que, si el viaje apenas se prolonga hasta el viernes, buena parte de los acuerdos podrían estar ya trabajados antes de la llegada de Trump.
"Los acuerdos ya estarán cerrados; viene solo a posar", comentó un internauta.
No en vano, la cita estará precedida por las negociaciones económicas y comerciales que el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantienen este miércoles en Seúl.
Sin embargo, el editorial del Diario del Pueblo enmarcó el encuentro como parte de una diplomacia de líderes que actúa como "ancla" de la relación, y sostuvo que cada nueva reunión entre Xi y Trump puede ayudar a que los vínculos "no se desvíen y no pierdan velocidad", si bien advierte de que Taiwán es "la línea roja" en los lazos bilaterales.
Una ciudad bajo protocolo
Pekín amaneció ya este miércoles con señales visibles de la visita: banderas chinas y estadounidenses instaladas en la carretera hacia el aeropuerto, una presencia reforzada de seguridad en varios puntos de la capital y controles en varios puntos relacionados con la agenda del republicano.
La seguridad es especialmente intensa alrededor del hotel Four Seasons, cercano a la Embajada de Estados Unidos y donde se alojará Trump, con presencia policial en las inmediaciones, además de dispositivos visibles en cruces importantes de la ciudad, donde algunos soldados hacen guardia constante.
"Va a pasar algo importante"
En Weibo, varios usuarios repararon desde primera hora en las banderas de China y Estados Unidos desplegadas en la ruta al aeropuerto: "Cuando estas dos banderas ondean juntas, parece que va a pasar algo importante", escribió uno de ellos, en una red social sujeta a la censura de las autoridades y donde las menciones políticas suelen circular bajo vigilancia.
De hecho, numerosos comentarios en redes sociales como Douyin y Weibo en respuesta a publicaciones de medios oficiales sobre la visita han sido borrados, constató EFE.
La llegada del republicano se producirá en una inusualmente calurosa jornada en la capital china, donde los termómetros llegarán a los 34 grados, un dato poco común para mediados de mayo.
"Yo ni podría levantarme de la cama"
La vitalidad de Donald Trump antes del viaje también despertó comentarios en Weibo, en la víspera de una cumbre entre dos líderes veteranos: el mandatario estadounidense cumplirá 80 años en junio, el mismo mes en el que Xi alcanzará los 73.
"Con casi 80 años y todavía trabajando con tanta energía, es admirable", escribió un usuario, mientras otra internauta comparó esa resistencia con su propio cansancio tras un vuelo nocturno: "A mis 39 años, yo no podría ni levantarme de la cama".
Sin embargo, también se registraban mensajes de frialdad o rechazo hacia el mandatario estadounidense tras años de tensiones entre ambas potencias, con numerosas expresiones como "no eres bienvenido" o "no vengas" en la red social Xiaohongshu, similar a Instagram, bloqueado en el país asiático.
Las observaciones de los internautas circulaban mientras Trump afrontaba un vuelo transcontinental con escala en Alaska y una agenda concentrada en apenas dos días en Pekín, donde tiene previsto entre el jueves y el viernes reunirse dos veces con Xi, visitar el Templo del Cielo, asistir a una cena de Estado y abandonar el país, nueve años después de su anterior visita a China. Efe



