Giro en Maldivas: la perturbadora hipótesis de la succión tras rescatar los cuerpos de los buzos
Las autoridades de las Islas Maldivas confirmaron el rescate de los últimos dos cuerpos de los científicos italianos que fallecieron el pasado 14 de mayo en la "Cueva del Tiburón".
Mientras los cuerpos se preparan para las autopsias que determinarán las causas biológicas del deceso.
EFEEl dramático operativo de rescate en la "Cueva del Tiburón" llegó a su fin. El portavoz presidencial de Maldivas, Mohamed Hussain Shareef, confirmó que los últimos dos cuerpos de la expedición científica italiana fueron recuperados con éxito gracias al trabajo conjunto de tres buzos tácticos finlandeses, la Guardia Costera y la policía local.
El operativo de extracción se realizó de manera escalonada debido a las peligrosas condiciones del mar; durante el primer día de la desaparición, el instructor de buceo Gianluca Benedetti fue hallado sin vida cerca de la entrada de la caverna, mientras que el martes el portavoz gubernamental Ahmed Shaam confirmó la recuperación de los restos de la ecóloga Monica Montefalcone y el biólogo Federico Gualtieri. Finalmente, en las últimas horas se logró extraer los cuerpos de las últimas dos víctimas de la expedición científica, cerrando así una de las misiones de salvamento más complejas en la historia del país asiático, la cual trágicamente también se cobró la vida de un rescatista militar local.
Efecto Venturi: la hipótesis que explicaría la tragedia
Mientras los cuerpos se preparan para las autopsias que determinarán las causas biológicas del deceso, el misterio sobre lo que ocurrió a 60 metros bajo la superficie comenzó a esclarecerse. Los investigadores centran ahora su atención en las características morfológicas de la cueva de Thinwana Kandu, la cual habría actuado como una trampa mortal.
La caverna está compuesta por tres cámaras conectadas entre sí por pasajes sumamente estrechos. Según los especialistas, esta arquitectura geométrica propició un fenómeno físico devastador conocido como efecto Venturi.
Descubierto por el físico italiano Giovanni Battista Venturi a fines del siglo XVIII, explica el cambio que experimenta un fluido al atravesar un espacio angosto: al pasar por un estrechamiento, la velocidad del líquido aumenta de forma abrupta mientras que su presión disminuye drásticamente, generando una fuerza de succión capaz de arrastrar todo a su paso.
Así es la "Cueva del Tiburón"
La zona de la tragedia
Una trampa inevitable para buceadores expertos
Alfonso Bolognini, presidente de la Sociedad Italiana de Medicina Subacuática e Hiperbárica, reveló a los diarios La Repubblica y Corriere della Sera que esta hipótesis cobró fuerza al constatar que las corrientes eran tan potentes que impidieron incluso el despliegue de un vehículo operado de forma remota (ROV). Tras analizar el diagrama del lugar, el médico respaldó la teoría de la succión.
"Aquí pudieron haber ocurrido dos cosas: o todos fueron succionados al mismo tiempo por la fuerza del agua, o uno de ellos sufrió la succión y los demás quedaron atrapados intentando rescatarlo", planteó Bolognini.
El especialista destacó que esta teoría es la única que hace lógica frente al altísimo nivel profesional del contingente de científicos. "Eran personas altamente capacitadas. La profesora Monica Montefalcone tenía más de 5.000 inmersiones y poseía todas las certificaciones necesarias. Además, viajaba con su hija, por lo que podemos imaginar el extremo cuidado que tenía", concluyó, descartando la teoría de una negligencia amateur y apuntando a una fatalidad física inevitable desatada por la propia velocidad del agua en el fondo del Océano Índico.


