"Estoy vivo de milagro": perdió un ojo tras ser baleado por un agente de ICE en una protesta
Kaden Rummler fue baleado por un agente de ICE durante una protesta en California por la muerte de Nicole Reed Good.
Un joven de 21 años denunció que quedó ciego de un ojo luego de ser baleado con munición “menos letal” por parte de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante una protesta en Santa Ana, California.
El hecho ocurrió el jueves pasado por la noche frente a un edificio federal, en el marco de una manifestación contra la muerte de Nicole Good durante una redada migratoria en Minnesota. El caso dió la vuelta al mundo y desató protestas masivas en todos los rincones del país.
El momento del disparo a un joven manifestante en contra de ICE
“Sentí cómo el calor se apoderaba de mi cara”, relató Kaden Rummler, quien participaba de la protesta con un megáfono en la mano cuando fue alcanzado en el rostro por el disparo efectuado a corta distancia. Según aseguró en declaraciones a CBS News, perdió de manera permanente la visión del ojo izquierdo, ya que “no percibe ni siquiera la luz y no lo hará nunca”.
Videos difundidos en redes sociales muestran el momento en el que agentes federales avanzan para dispersar a los manifestantes. En las imágenes se observa cómo uno de ellos sujeta a Rummler, le dispara en el rostro y luego lo arrastra hacia un edificio cercano, mientras el joven sangra profusamente.
Un informe médico al que accedió BBC Mundo indicó que Rummler sufrió una conmoción cerebral, fracturas en la estructura ósea del ojo y tenía fragmentos alojados en el globo ocular y la cavidad orbitaria. Además, aseguró que aún conserva una pieza metálica a pocos milímetros de la carótida. “Los médicos me dijeron que estoy vivo de milagro”, afirmó.
Desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) describieron el episodio como parte de una “campaña de violencia altamente coordinada” contra agentes federales. En un comunicado, señalaron que dos efectivos resultaron heridos y que hubo detenidos acusados de agresión y alteración del orden público.
“No se equivoquen: los disturbios y los ataques a las fuerzas del orden no solo son peligrosos, sino que constituyen un delito”, advirtió el DHS, que aseguró que cualquier persona que obstaculice u ataque a agentes federales “será procesada con todo el peso de la ley”.
El organismo no respondió a las consultas sobre el tipo de munición utilizada ni sobre los protocolos aplicados durante el operativo.
La razón de la protesta: la muerte de una mujer a manos de ICE
La movilización había sido convocada por la organización Dare to Struggle en rechazo al fallecimiento de Nicole Renee Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, quien murió el 7 de enero tras recibir disparos de un agente federal durante un operativo migratorio en Mineápolis.
Las autoridades calificaron ese episodio como un acto de defensa propia, y justificaron al agente que efectuó el disparo que mató a la mujer.