"Estoy a tu servicio": mensajes filtrados vuelven a complicar a la realeza en el caso Jeffrey Epstein
Nuevos documentos del expediente vinculado a Jeffrey Epstein reavivan la polémica en la realeza británica y ponen el foco en correos que vuelven a incomodar.
La realeza británica vuelve a quedar bajo la lupa tras la difusión de archivos vinculados a Jeffrey Epstein.
ArchivoEn plena nueva oleada de revelaciones del caso Jeffrey Epstein —impulsada por la difusión masiva de millones de archivos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos bajo una ley de transparencia y en medio de críticas por fallas de anonimización de víctimas—, los vínculos del financiero con figuras públicas vuelven a quedar bajo la lupa.
En el Reino Unido, el foco recae otra vez sobre la familia real británica, con el rey Carlos III obligado a contener el costo político de un escándalo que salpica a su hermano y, ahora, también a su ex cuñada.
Qué le escribió la duquesa de York a Jeffrey Epstein
El escándalo que afronta la realeza británica por los vínculos de Andrés Mountbatten-Windsor con Epstein también salpica a Sarah Ferguson, exduquesa de York, tras revelarse el alcance de su amistad con el pederasta convicto, a quien incluso le ofreció matrimonio, según correos incluidos en los documentos recientemente divulgados.
"Estoy a tu servicio, cásate conmigo", escribió la exmujer de Andrés en un intercambio de correos electrónicos con Epstein, de acuerdo con los últimos documentos del caso divulgados por el Departamento de Justicia de EE.UU. la semana pasada.
En los correos de 2009, la entonces duquesa de York le informa con entusiasmo a Epstein sobre las posibles oportunidades que se han presentado para sus marcas comerciales y libros. "En tan solo una semana, después de tu almuerzo, parece que la energía ha aumentado. Nunca me ha conmovido tanto la amabilidad de un amigo como tu cumplido delante de mis hijas. Gracias, Jeffrey, por ser el hermano que siempre he deseado", escribió Ferguson.
Al año siguiente, otro correo electrónico de la exmujer de Andrés a Epstein rebosa de afecto. "Eres una leyenda. Realmente no tengo palabras para describir mi cariño, mi gratitud por tu generosidad y amabilidad. Estoy a tu servicio. Cásate conmigo", escribió Ferguson.
El caso de Jeffrey Epstein sigue sacudiendo al mundo
En paralelo a esa correspondencia, el fin de semana Andrés volvió a quedar en el centro de nuevas acusaciones. Una mujer lo señaló por, presuntamente, haber organizado en 2010 el viaje de una joven de 20 años a su residencia de Royal Lodge, dentro de los terrenos del castillo de Windsor.
El abogado de la mujer —cuya identidad no trascendió— aseguró a la BBC que, en ese supuesto encuentro, el entonces príncipe y duque de York (hoy despojado de sus títulos) pasó la noche con la joven y al día siguiente la acompañó a tomar té en el Palacio de Buckingham.
Además, medios británicos también difundieron una fotografía comprometedora en la que Andrés aparece arrodillado en el suelo junto a una mujer que yace a su lado, una imagen que, otra vez, reaviva el daño reputacional alrededor del miembro de la realeza.
A la hora de ubicar los hechos en el tiempo, hay un dato que ordena la lectura: Sarah Ferguson ya no era duquesa cuando se escribieron esos correos vinculados a Jeffrey Epstein. Ferguson se divorció de Andrés Mountbatten-Windsor en 1996 y, desde entonces, su condición formal pasó a ser la de exduquesa de York. De todos modos, durante años mantuvo un vínculo cercano y visible con su exmarido —incluidos períodos de convivencia—, y eso ayuda a entender por qué su figura siguió orbitando el entorno de la realeza británica aun después de la separación legal.