Estados Unidos podría llegar a involucrarse en la disputa entre Israel e irán
El conflicto en Medio Oriente llegó al quinto día y luego de comentarios de Trump, Estados Unidos podría llegar a participar de la disputa entre ambos países.
Este martes, tanto Irán como Israel lanzaron una nueva ola de ataques entre sí, en un conflicto que ya lleva cinco días. En este marco, Estados Unidos, junto a su presidente Donald Trump, había declarado que no participarían de forma directa en este conflicto bélico. Ahora, esa postura por parte de los norteamericanos podría llegar a cambiar.
Este nuevo posicionamiento del máximo mandatario de Estados Unidos se dio luego de una reunión con su equipo de seguridad en la Casa Blanca, donde una de las opciones que se analiza es un posible ataque estadounidense a Irán.
A esta postura contradictoria del presidente norteamericano se suman los posteos que realizó en su cuenta de Truth Social (su red social), donde primero escribió: “Sabemos exactamente dónde se esconde el llamado ‘Líder Supremo’. Es un blanco fácil, pero allí está a salvo. No vamos a eliminarlo (¡matarlo!), al menos no por ahora. Pero no queremos que se disparen misiles contra civiles ni soldados estadounidenses. Nuestra paciencia se está agotando”.
Más tarde, el mismo Trump agregó: “¡RENDIMIENTO INCONDICIONAL!”, lo que generó controversia respecto a aquella postura inicial.
Además de estos comentarios realizados en redes sociales, hay que sumar el repentino despliegue de aeronaves militares de Estados Unidos en Europa y Medio Oriente.
Los comentarios de Donald Trump sobre el programa nuclear de Irán
En relación al programa nuclear iraní —por el cual, junto a Estados Unidos, se habían mantenido reuniones para cancelarlo—, fue nuevamente criticado no solo por el presidente Donald Trump, sino también por el canciller alemán, Friedrich Merz, quien afirmó: “Si Irán no da marcha atrás, la destrucción completa del programa nuclear iraní está en la agenda, algo que Israel no puede lograr solo”.
Estas declaraciones complementan lo dicho por el presidente norteamericano, quien afirmó ante periodistas que esperaba que el programa nuclear iraní fuera “aniquilado” antes de que fuera necesaria una intervención estadounidense.

