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El gobierno británico rechazó el reclamo independentista de Escocia, Gales e Irlanda

El vocero del primer ministro británico, Andy Burnham, descartó involucrarse en debates constitucionales o futuros referendos después del acuerdo firmado por Escocia, Gales e Irlanda.



El gobierno británico rechazó los reclamos independentistas impulsados por dirigentes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte y reafirmó su compromiso con la continuidad del Reino Unido, después de que líderes políticos de las tres naciones firmaran un memorando para avanzar en sus respectivos procesos de autodeterminación.

Así lo hizo Tom Wells, vocero del primer ministro británico, Andy Burnham, quien sostuvo que el mandatario considera que “el Reino Unido funciona mejor cuando promueve sus valores compartidos de forma conjunta para resolver los problemas de todos, en lugar de dividirse”.

La posición del gobierno central se conoció después de una cumbre entre el primer ministro escocés, John Swinney, y sus pares de Gales, Rhun ap Iorwerth, y de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill. Los dirigentes firmaron un “memorando de entendimiento” para trabajar de manera conjunta y plantearon que sus naciones tienen derecho a la autodeterminación.

Londres, sin embargo, descartó participar en discusiones sobre nuevos referendos y pidió a los gobiernos locales que concentren el diálogo en cuestiones económicas y en las condiciones de vida de la población.

Reino Unido cerró la puerta a nuevos referendos de independencia

Según explicó el vocero, el gobierno central está dispuesto a debatir con los primeros ministros locales mecanismos financieros destinados a garantizar una mayor seguridad económica, pero no quiere involucrarse en debates constitucionales ni en futuros referendos. La postura mantiene la posición adoptada por sucesivos gobiernos británicos ante los reclamos independentistas.

El antecedente central se encuentra en Escocia, donde en 2014 se celebró un referéndum de independencia. En aquella oportunidad, el 55% de los votantes se pronunció en contra de separarse del Reino Unido.

Downing Street ya había cerrado la puerta la semana pasada a un cambio de posición sobre la posibilidad de nuevas consultas. La respuesta se produce ahora ante la coordinación anunciada por dirigentes políticos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte, quienes buscan impulsar sus propios procesos para definir el futuro constitucional de cada territorio.

El plan de Escocia, Gales e Irlanda del Norte para avanzar hacia la independencia. Swinney, ap Iorwerth y O’Neill mantuvieron una cumbre y firmaron un “memorando de entendimiento” para trabajar juntos en diferentes áreas y coordinar sus posiciones.

“Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación. Ningún gobierno de Westminster tiene derecho a poner trabas a la democracia”, plantearon. El documento contempla además el objetivo de impulsar una “economía más fuerte y justa” y ampliar el aprovechamiento de sus “propios recursos energéticos”.

Los dirigentes también manifestaron que pretenden que el futuro de sus respectivas naciones esté vinculado con la Unión Europea. A la iniciativa se sumó Mary Lou McDonald, presidenta del Sinn Féin, quien calificó la firma del acuerdo como “histórica”. “Es ese momento en el que afirmamos colectivamente nuestro derecho inalienable a decidir nuestro futuro”, sostuvo.

Cada nación plantea definir su propio futuro

Los participantes de la cumbre aclararon que asistieron como dirigentes de sus respectivos partidos y no como representantes de los gobiernos de cada territorio.

Swinney es líder del Partido Nacional Escocés (SNP); ap Iorwerth encabeza el galés Plaid Cymru; y O’Neill pertenece al Sinn Féin norirlandés. McDonald, por su parte, preside Sinn Féin y es líder de la oposición en la República de Irlanda.

Los firmantes reconocieron que existen “diferentes posturas constitucionales” entre ellos y aclararon que cada nación determinará su futuro “a su manera y en su tiempo”.