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El Canal de la Mancha devolvió un barco perdido hace 118 años y resolvió un viejo misterio

El barco pertenecía a la Marina británica y desapareció en 1908 después de un accidente brutal. Durante más de un siglo nadie supo exactamente dónde había terminado.

El HMS Tiger fue localizado frente a la isla de Wight después de permanecer desaparecido durante 118 años.

El HMS Tiger fue localizado frente a la isla de Wight después de permanecer desaparecido durante 118 años.

Steffen G. Scholz

Un barco de guerra que llevaba 118 años perdido en el Canal de la Mancha finalmente apareció frente a las costas de la isla de Wight, en Inglaterra. Se trata del HMS Tiger, un destructor de la Royal Navy cuyo naufragio había sido buscado durante generaciones sin resultados. El descubrimiento fue anunciado este lunes después de cinco años de investigación en archivos históricos.

La historia detrás del naufragio es bastante impactante. En 1908, el HMS Tiger participaba de unas maniobras nocturnas cuando, por razones que todavía no están completamente claras, terminó directamente en la trayectoria del enorme crucero HMS Berwick. No hubo tiempo para esquivarlo.

La diferencia entre ambos buques hizo que el choque fuera devastador. El Berwick desplazaba unas 10.000 toneladas, mientras que el pequeño Tiger rondaba las 400. El impacto partió al barco literalmente en dos. La proa se hundió prácticamente de inmediato y la popa consiguió mantenerse a flote apenas unos tres minutos antes de desaparecer bajo el agua.

El barco que nadie lograba encontrar

A bordo viajaban 57 tripulantes y menos de la mitad consiguió sobrevivir. La tragedia fue tan importante en Gran Bretaña que ocupó las portadas de los diarios de la época y hasta el rey Eduardo VII envió un telegrama de condolencias. Sin embargo, pese a conocerse aproximadamente dónde había ocurrido el accidente, el lugar exacto en el que descansaban los restos terminó convirtiéndose en un misterio.

Durante décadas hubo intentos por encontrarlo, pero fue el equipo de ProjectXplore, integrado por buzos e investigadores de naufragios, el que finalmente consiguió dar con la respuesta. Pasaron cinco años revisando documentos del último viaje, informes históricos y otros registros hasta reducir considerablemente el área de búsqueda.

El barco de la Marina británica se hundió en 1908 tras chocar durante unas maniobras nocturnas.

El barco de la Marina británica se hundió en 1908 tras chocar durante unas maniobras nocturnas.

Cuando descendieron hasta los restos pudieron comprobar que el naufragio conservaba claramente las señales del accidente. Entre las imágenes difundidas aparecen las dos secciones destrozadas del buque, un tubo lanzatorpedos, parte del sistema de dirección, municiones y hasta la campana del barco. Los investigadores también realizaron registros con sonar para documentar la zona.

Un descubrimiento que llega en un momento particular

El hallazgo se conoció justo cuando el gobierno británico impulsa modificaciones legales para dar mayor protección a los naufragios militares. La propuesta permitiría que sitios como el del HMS Tiger queden protegidos desde el momento en que son identificados y que retirar o mover objetos sin autorización sea considerado una infracción. Los buzos podrían seguir visitándolos, pero bajo una regla sencilla: mirar, pero no tocar.

Los restos del barco aparecieron divididos en dos grandes secciones, tal como describían los informes del accidente.

Los restos del barco aparecieron divididos en dos grandes secciones, tal como describían los informes del accidente.

Para la Royal Navy no se trata solamente de preservar un viejo barco. En estos lugares también permanecen los restos de marineros que murieron durante los naufragios, por lo que son considerados sitios de memoria además de patrimonio histórico.

Después de 118 años, el HMS Tiger finalmente dejó de ser uno de los barcos desaparecidos de la Marina británica. El mismo mar que durante más de un siglo ocultó el lugar exacto de la tragedia terminó revelando dónde habían quedado sus restos.