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Efecto Malvinas: qué es el Reino Unido, qué países lo integran y por qué peligra su unidad

Escocia, Gales e Irlanda del Norte vuelven a cuestionar su relación con Londres. Cómo nació el Reino Unido y qué naciones lo integran.



Mientras el Reino Unido atraviesa una nueva etapa de tensión con Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas, dentro de sus propias fronteras también reaparecen los cuestionamientos sobre su organización territorial. Escocia, Gales e Irlanda del Norte buscan coordinar sus reclamos frente a Londres y vuelven a instalar una pregunta que atraviesa siglos de historia: qué es exactamente el Reino Unido y cómo llegó a estar conformado por cuatro naciones diferentes.

Qué países forman el Reino Unido

El nombre oficial es Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y está integrado por cuatro naciones constituyentes: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Tres de ellas —Inglaterra, Escocia y Gales— se encuentran en la isla de Gran Bretaña, mientras que Irlanda del Norte ocupa una parte de la isla de Irlanda. Por eso, Reino Unido y Gran Bretaña no son sinónimos: Gran Bretaña es una denominación geográfica y no incluye a Irlanda del Norte.

La conformación del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Esta diferencia también permite entender por qué no es correcto utilizar Inglaterra como equivalente de Reino Unido. Inglaterra es una de las cuatro naciones que componen el Estado y, aunque concentra buena parte de sus instituciones centrales, no representa por sí sola al conjunto. En cuestiones internacionales, como la disputa con Argentina por las Malvinas, el actor estatal es el Reino Unido, no Inglaterra.

También quedan fuera del Reino Unido propiamente dicho las dependencias de la Corona y los territorios británicos de ultramar. La isla de Man, Jersey y Guernsey, por ejemplo, dependen de la Corona pero no forman parte del Estado. Algo similar ocurre con territorios como Gibraltar y las Islas Malvinas: no integran geográficamente el Reino Unido, aunque Londres tiene responsabilidades vinculadas a sus relaciones exteriores y su defensa.

De Inglaterra y Escocia al Reino de Gran Bretaña

La construcción política británica actual comenzó a tomar forma mucho antes del Estado que existe hoy. Inglaterra y Escocia habían mantenido durante siglos instituciones y estructuras propias, aunque desde 1603 compartían monarca. Ese año, Jacobo VI de Escocia heredó la Corona inglesa y pasó a gobernar ambos reinos, pero la unión de las coronas no significó todavía la creación de un único Estado.

La disputa de Inglaterra con Argentina por las Islas Malvinas, generó diferencias entre los miembros del Reino Unido.

El cambio decisivo llegó el 1° de mayo de 1707, cuando entró en vigor el Acta de Unión entre Inglaterra —de la que Gales ya formaba parte— y Escocia. A partir de ese acuerdo nació el Reino de Gran Bretaña, con un Parlamento y estructuras políticas comunes. Esa fecha constituye uno de los principales puntos de partida para explicar el origen del Reino Unido, aunque su composición continuaría modificándose durante los siglos siguientes.

Casi un siglo después se produjo otro paso fundamental. El 1° de enero de 1801, una nueva Acta de Unión incorporó formalmente al Reino de Irlanda y creó el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. La medida significó la desaparición de buena parte de las instituciones políticas irlandesas independientes y la incorporación de representantes de Irlanda al Parlamento británico.

Irlanda y el nacimiento del Reino Unido actual

La unión con Irlanda no terminó con los conflictos. Tras la Guerra de Independencia irlandesa de 1919 a 1921 y la firma del Tratado anglo-irlandés, la mayor parte de Irlanda dejó de formar parte del Reino Unido. Irlanda del Norte permaneció dentro del Estado británico, mientras el resto de la isla pasó a constituir una entidad política separada.

Por ese motivo, 1922 puede considerarse el punto de partida de la configuración territorial del Reino Unido actual, ya que desde entonces sus cuatro componentes son Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. En 1927, además, quedó establecido el nombre que identifica al país en la actualidad: Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Esa construcción histórica vuelve a tener peso en el debate político. Escocia, Gales e Irlanda del Norte cuentan con instituciones autónomas y competencias propias, aunque continúan formando parte de un Estado unitario cuya autoridad central se encuentra en Westminster. Escocia, Gales e Irlanda del Norte poseen órganos legislativos y ejecutivos propios, mientras que Inglaterra no cuenta con un Parlamento separado del Parlamento británico.

Los reclamos que vuelven a poner a prueba la unión

El futuro de esa estructura volvió al centro de la discusión con la decisión de dirigentes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte de reunirse en Cardiff para coordinar posiciones y reclamar mecanismos que permitan a sus ciudadanos decidir su relación futura con Londres. John Swinney, Rhun ap Iorwerth y Michelle O'Neill participarán como dirigentes de sus respectivos partidos y buscarán avanzar con una posición conjunta sobre referendos y mayores competencias.

El escenario no significa que la disolución del Reino Unido sea inminente. Escocia ya celebró en 2014 un referéndum en el que el 55,3% eligió permanecer en el Reino Unido y el 44,7% votó por la independencia, mientras que Irlanda del Norte tiene un marco particular vinculado a la posibilidad de una consulta sobre una reunificación con la República de Irlanda. Sin embargo, la coordinación de reclamos vuelve a poner bajo la lupa una unión política construida durante más de tres siglos y que, en medio de disputas externas como la que mantiene con Argentina por las Malvinas, enfrenta nuevamente preguntas sobre su propia organización interna