Donald Trump movió fichas entre Moscú y Kiev, pero la negociación por Ucrania sigue estancada
Los enviados de Trump se reunieron con Putin en Moscú y luego con Zelenski en Kiev, pero no anunciaron avances concretos hacia un acuerdo de paz.
Las negociaciones para terminar la guerra entre Rusia y Ucrania continúan estancadas a pesar de los esfuerzos de Donald Trump.
EFELa esperada primera visita de los enviados especiales del presidente Donald Trump Jared Kushner y Steve Witkoff a Kiev terminó sin anuncios concretos para destrabar la guerra entre Rusia y Ucrania. Los enviados de la Casa Blanca llegaron a la capital ucraniana después de haberse reunido un día antes con Vladímir Putin en Moscú.
Hasta el momento, no hubo acercamiento público entre Kiev y Moscú, ni se informó de un acuerdo capaz de modificar el escenario actual de las negociaciones de paz. Kushner y Witkoff mantuvieron reuniones con el presidente Volodímir Zelenski y con representantes europeos, pero el saldo fue, por ahora, de continuidad en el diálogo más que de avances concretos.
Los emisarios estadounidenses llegaron el domingo por la mañana a Kiev en tren, después de haberse reunido el sábado con Putin y otros negociadores del Kremlin en Moscú. La secuencia volvió a colocar a Washington en el centro de las conversaciones: primero escuchó las posiciones rusas y luego trasladó esas demandas a la parte ucraniana.
De Putin a Zelenski, pero sin una fórmula de acuerdo
La visita tuvo además un componente simbólico. Witkoff recordó que la reunión en Moscú había sido su octava visita a la capital rusa, mientras que para Kushner había sido la tercera. Ninguno de los dos había viajado anteriormente a Kiev, una diferencia que había generado malestar entre los ucranianos.
Según explicaron durante la rueda de prensa conjunta con Zelenski, uno de los objetivos del encuentro fue poner sobre la mesa las demandas que Putin había transmitido apenas un día antes.
Kushner sostuvo que el presidente ruso mantiene “ciertos objetivos” y dejó entrever que Moscú también tiene aspiraciones económicas para el período posterior a la guerra. Sin embargo, sus declaraciones no estuvieron acompañadas de ningún anuncio que permitiera hablar de un cambio de posición entre las partes.
El Donbás sigue en el centro del conflicto
Uno de los principales puntos de desacuerdo continúa siendo el Donbás, la región del este de Ucrania que Rusia ha conquistado en más de un 80% y que Putin reclama en su totalidad como una de las condiciones para poner fin a la guerra.
Cuando le preguntaron por posibles nuevas alternativas para resolver esa disputa territorial, Zelenski evitó entrar en detalles. Se limitó a remarcar la importancia del asunto, sin revelar si durante las conversaciones surgió alguna propuesta diferente capaz de acercar posiciones.
Kushner tampoco ofreció certezas sobre los tiempos de un eventual acuerdo. Consultado sobre cuándo podría alcanzarse la paz, respondió que este tipo de negociaciones pueden resolverse rápidamente o extenderse durante más tiempo y señaló que la única manera de avanzar es sostener reuniones y conversaciones de forma reiterada.
La falta de definiciones reforzó la imagen de un proceso diplomático que sigue abierto, pero que todavía no encuentra una salida clara.
El único acuerdo concreto fue con los europeos
El único entendimiento anunciado en Kiev no involucró directamente a Rusia. Zelenski, Kushner y Witkoff informaron que Ucrania, Estados Unidos y representantes de Alemania, Francia y Reino Unido volverán a reunirse durante las próximas semanas.
El objetivo, según explicó Kushner, será buscar nuevas formas de hacer avanzar el proceso.
La posibilidad de retomar negociaciones directas entre representantes de Kiev y Moscú tampoco quedó planteada públicamente. Kushner señaló que prefiere actuar como mediador cuando las delegaciones rusa y ucraniana conversan entre sí, pero durante la conferencia no se informó de nuevos contactos directos entre las partes.
Ucrania pide más defensa aérea mientras la guerra continúa
Mientras las conversaciones siguen sin producir un acuerdo, Kiev también puso sobre la mesa sus necesidades militares para afrontar el próximo invierno.
Zelenski aseguró que estadounidenses y europeos se comprometieron a enviar apoyo adicional en defensa aérea para enfrentar los misiles balísticos rusos. Ucrania también espera asistencia para su sistema energético y un volumen adicional de gas natural licuado estadounidense ante el riesgo de nuevos ataques contra la infraestructura gasística.
El presidente ucraniano advirtió además sobre una “nueva táctica” de ataques aéreos rusos. Según explicó, Rusia comenzó a atacar la retaguardia ucraniana también durante el día y está utilizando nuevos modelos de drones con motor a reacción que resultan más difíciles de interceptar.
Zelenski afirmó que cinco empresas ucranianas presentaron soluciones tecnológicas para intentar derribar masivamente este tipo de drones.
Diálogo abierto, pero sin señales de un acuerdo cercano
La visita de Kushner y Witkoff dejó así una fotografía ambigua. Por un lado, Washington mantiene abiertos los canales con Moscú, Kiev y los principales gobiernos europeos involucrados en el proceso. Por otro, ninguna de las reuniones celebradas durante el fin de semana produjo un anuncio que permita hablar de un acercamiento sustancial.
El propio Zelenski sostuvo que el escenario ideal para Ucrania es terminar la guerra cuanto antes, pero remarcó que su país debe continuar reforzando sus Fuerzas Armadas ante la posibilidad de que una solución diplomática siga demorándose.
Las visitas de los enviados estadounidenses a Moscú y Kiev se produjeron, además, en medio de un alto el fuego de 72 horas sobre los ataques contra ambas capitales.



