Presenta:

Disturbios en Bolivia: Rodrigo Paz llevará a la OEA la crisis política y apunta contra Evo Morales

El canciller Fernando Aramayo acusó al expresidente de una "estrategia desestabilizadora" tras los disturbios en La Paz y pedirá una misión internacional.

Rodrigo Paz apuntó contra Evo Morales por desestabilización. 

Rodrigo Paz apuntó contra Evo Morales por desestabilización. 

EFE

El Gobierno de Bolivia decidió internacionalizar el conflicto interno que mantiene en vilo al país y llevará el caso ante la Organización de los Estados Americanos. El canciller Fernando Aramayo confirmó que presentará una denuncia formal por lo que describió como una embestida contra el sistema democrático y la estabilidad institucional, en referencia directa a las protestas que en las últimas horas dejaron escenas de violencia en La Paz.

Las movilizaciones, encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores leales al exmandatario Evo Morales, exigen la salida del presidente Rodrigo Paz y abrieron un nuevo frente de tensión en el corazón político del país.

"Ruptura del orden democrático"

"La comunidad internacional tiene que saber que el señor Morales está en un ánimo desestabilizador y de ruptura del orden democrático", planteó el funcionario, que vinculó la conflictividad de los últimos días a una maniobra orquestada desde el entorno del exmandatario.

Aramayo adelantó que este miércoles el Gobierno expondrá la situación ante la Asamblea de la OEA y pedirá el envío de una misión internacional de embajadores para constatar in situ el clima de violencia. "Tenemos que denunciar este atentado contra la democracia y la estabilidad política", insistió.

El canciller trazó una línea entre la protesta legítima y lo que calificó como acciones delictivas: "Hay algunas movilizaciones que muchas veces expresan demanda social, pero aquellas que demandan renuncia del Presidente y se traducen en actos de vandalismo no se pueden confundir con reivindicaciones sociales", subrayó.

"No se negocia con el crimen": el límite que puso el Gobierno

Pese al endurecimiento del discurso, el funcionario dejó abierta una puerta al diálogo, aunque con condiciones. Aramayo aclaró que el oficialismo está dispuesto a sentarse con distintos sectores, pero descartó de plano discutir sobre los puntos centrales que reclaman los manifestantes.

"No se puede negociar ni dialogar el crimen, no se puede negociar una solicitud de renuncia. Esto es sedición, esto es terrorismo de Estado", lanzó.

El canciller también buscó mostrar respaldo internacional: aseguró que más de una decena de países y organismos ya manifestaron su solidaridad con el gobierno de Paz frente a la crisis.

La Unión Europea pide calma y diálogo

La crisis también llamó la atención de la diplomacia europea. La Delegación de la Unión Europea, junto con las embajadas de Alemania, España, Francia, Italia y Suecia presentes en Bolivia, emitió un comunicado conjunto en el que llamó "a la calma y al diálogo dentro del respeto de la democracia, del orden constitucional y de las instituciones del Estado", al tiempo que condenó cualquier expresión de violencia.

El bloque europeo recordó además que las manifestaciones deben canalizarse de manera pacífica, "con pleno respeto del Estado de Derecho y los Derechos Humanos".

El Alto vuelve a marchar y hay 32 bloqueos en rutas nacionales

Lejos de descomprimirse, el conflicto sumó nuevos focos. Distintos sectores sociales retomaron las movilizaciones desde El Alto hacia la sede de Gobierno.

El sindicato mixto de transporte de Laja recorrió la ciudad con consignas contra Paz y reclamos por la situación económica, mientras maestros rurales se concentraron en el Puente Bolivia, sobre la ruta hacia Oruro, para sumarse a la protesta en el centro político del país.

A ellos se plegó la Federación de Juntas Vecinales de El Alto Sur, que anunció una marcha hasta La Paz. Los vecinos reclaman por el aumento del costo de la canasta básica, la faltante de combustible y la escasez de dólares, además de exigir la renuncia del Presidente.

El cuadro se completa con 32 puntos de bloqueo en rutas nacionales. La Paz lidera el conteo de cortes, seguida por Cochabamba, Oruro y Potosí. La parálisis logística empieza a sentirse en el abastecimiento y profundiza el descontento social que ya golpea al gobierno de Paz.