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Desertificación y sequía: problemas ambientales severos que impactan en el planeta

Se trata de dos peligros que marcan el pulso de la Tierra: la desertificación y la sequía ponen en peligro la seguridad ambiental mundial.

La sequía y el cambio climático afectan a todos los continentes del mundo. Foto: Efe.

La sequía y el cambio climático afectan a todos los continentes del mundo. Foto: Efe.

EFE

La degradación de tierras conocida como desertificación y la sequía ya no deben ser abordadas solo como cuestiones ambientales, sino como riesgos sistémicos que afectan a la economía, la estabilidad y la seguridad alimentaria e hídrica, sostiene Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la Convención de Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD).

"Necesitamos cambiar la narrativa", asegura Fouad en entrevista con EFE. "La degradación de la tierra no es la única razón de la migración, la inestabilidad o el conflicto, pero es un factor muy importante que no se había considerado antes".

En plenos preparativos de la COP17 de la UNCDD que se celebrará del 17 al 28 de agosto en Ulán Bator, Fouad sostiene que desde la anterior cumbre de 2024 en Riad ha habido progresos, pero "no están a la altura de la urgencia necesaria".

La ex ministra egipcia de Medioambiente menciona como ejemplo la existencia de 70 planes nacionales de gestión de la sequía "que todavía están a la espera de implementación".

La ONU alarmada por sequías y degradación

"Hay que alinear datos, planes y financiación con las realidades diarias y pensar en ello como un motor de estabilidad en lugar de solo como una necesidad ambiental", insiste.

Según Naciones Unidas, el 40 % de la superficie terrestre está degradada. Además, las sequías han aumentado casi un tercio desde 2000 y tienen un coste para la economía mundial de 300.000 millones de dólares anuales.

Entre los "ambiciosos" objetivos de la COP17, Fouad aspira a lograr avances en tres puntos claves: la mencionada narrativa sobre migración y estabilidad, la financiación y los pastizales.

La sequía golpea a los venezolanos. Foto: Dpa.
La sequía golpea en todo el mundo. Foto: Dpa.

La sequía golpea en todo el mundo. Foto: Dpa.

Soluciones innovadoras

El deseo de la secretaria ejecutiva es "promover una nueva arquitectura financiera" que recoja un aumento de las inversiones del sector privado, actualmente detrás solo del 6 % de los fondos para restauración de tierras degradadas.

"Surge una oportunidad de reunir al sector privado con los responsables de la toma de decisiones y acordar soluciones innovadoras para que las tierras agrícolas sean sostenibles y proporcionen alimentos a toda la población", indica.

Sobre los pastizales, que celebran su año internacional, considera que "el mundo debe prestar más atención" a estos paisajes que cubren el 54 % de la superficie terrestre y aportan una sexta parte de los alimentos. El 50 % está degradado.

Impulso multilateral

En un año en el que coincidirán las COP de la tierra, de la biodiversidad (Ereván, 19-30 octubre) y del clima (Antalya, Turquía, 9-20 noviembre), Fouad confía en que "un mensaje muy fuerte" de la primera "restaure la confianza en el sistema multilateral y dé un impulso positivo" a las dos siguientes.

La crisis en Oriente Medio con el bloqueo del Estrecho de Ormuz "es desafiante en todos los frentes para el proceso multilateral", asevera.

"Afecta a todo lo que el mecanismo global había acordado sobre trabajar colectivamente en el proceso multilateral", señala. "Pero el lema de nuestra COP, 'Restaurar la tierra, restaurar la esperanza', habla de que existe una oportunidad dentro de la UNCCD para devolver la esperanza en el sistema multilateral si los más de 190 participantes se ponen de acuerdo para avanzar".

Fouad opina que la degradación de la tierra y la seguridad hídrica debe debatirse en los mismos foros: "La degradación afecta el suministro de agua y la escasez de agua también degrada la tierra. Hay una interconexión”.

"Cada vez que hay una temporada de lluvias", advierte la secretaria ejecutiva, "hay que prepararse para una de sequía después". Esto conduce al debate de "por qué esperamos a que ocurra una crisis para responder".

"Necesitamos ser más proactivos y trabajar en la mitigación y prevención", defiende.

No solo África

La UNCCD comenzó como una convención centrada particularmente en África -"sus 54 países están en la cima de la lista de los problemas relacionados con la sequía y la desertificación"-, pero el ámbito de preocupación se ha generalizado.

Fouad insiste con los pastizales al referirse a los de Latinoamérica, "que sustentan la producción ganadera, el sistema de agua y las economías locales" y están "realmente bajo presión". "Es algo que nunca habríamos dicho hace 10 o 15 años", dice.

Sobre las regiones mediterráneas, Fouad apunta que el cambio climático, el aumento del nivel del mar, la degradación de la tierra y la pérdida de ecosistemas agravan la sequía y las lluvias torrenciales, "dos caras de un mismo patrón de inestabilidad”.

Sequía en el Mediterráneo

"La sequía golpea más fuerte y dura más tiempo en el Mediterráneo que hace diez años y la sociedad está desprevenida y en estado de shock", afirma.

El próximo lanzamiento de un Índice de Resiliencia a la Sequía permitirá convertir datos complejos y fragmentados en tablas sencillas para la toma de decisiones.

"Si se combina con el Índice de Desarrollo Humano estaremos mejor preparados para saber el tipo de intervenciones que necesitamos y cuánto costarán", concluye Fouad. Efe