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Déjà vu electoral en Perú: los antecentendes electorales que fueron marcados por la polarización y el voto a voto

Con una diferencia mínima entre los candidatos -Roberto Sánchez y Keiko Fujimori- y un escenario de fuerte polarización, las elecciones en Perú recuerdan episodios recientes en distintos países donde el resultado se resolvió por márgenes estrechísimos.

Roberto Sánchez y Keiko Fujimori se disputan la presidencia de Perú.

Roberto Sánchez y Keiko Fujimori se disputan la presidencia de Perú.

Montaje MDZ/EFE

Perú atraviesa una de las definiciones electorales más ajustadas de su historia reciente. Con el 96,58% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el candidato izquierdista Roberto Sánchez mantiene casi 40.000 votos de ventaja -con el 50,112% de los sufragios válidos- frente a la derechista Keiko Fujimori, quien obtuvo, hasta el momento, un 49,888%, en la segunda vuelta de las elecciones celebradas el domingo 7 de junio.

La diferencia es estrecha y mantiene en vilo a un país que acumula ocho presidentes en apenas diez años. Esta definición se produce, además, en un contexto marcado por la preocupación por la inseguridad y el desgaste de las instituciones políticas.

El escenario refleja una profunda división política entre dos proyectos opuestos. Por un lado, se encuentra Keiko Sofía Fujimori Higuchi, de 51 años y representante de la derecha peruana por el partido Fuerza Popular. Es hija del expresidente peruano Alberto Fujimori, quien fuera destituido en el 2000 por corrupción, golpe de Estado y violación de los derechos humanos. La candidata derechista busca triunfar en las elecciones luego de haberse presentado como aspirante a la presidencia en otras tres oportunidades -2011, 2016 y 2021-.

KEIKO FUJIMORI
Por cuarta vez, Keiko Fujimori pelea por ejercer la presidencia de Perú.

Por cuarta vez, Keiko Fujimori pelea por ejercer la presidencia de Perú.

Por el otro lado, tenemos a Roberto Sánchez Palomino, el representante de la izquierda identificado con el legado político del expresidente Pedro Castillo -quien estuvo en el poder entre julio de 2021 y diciembre de 2022-. Sánchez es psicólogo, político y miembro del partido político de izquierda Juntos por el Perú. Además, ejerció como ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno de Castillo.

A medida que ingresan los votos provenientes de las regiones más alejadas y del exterior, el resultado continúa modificándose y alimenta la expectativa sobre quién será el próximo jefe de Estado en Perú. Es decir, el destino del país depende del voto a voto.

Estados Unidos, Perú y Colombia: los "deja vú" electorales

La situación no es inédita en la historia reciente. En distintos países, hubo elecciones definidas por márgenes mínimos que derivaron en jornadas de incertidumbre, recuentos ajustados y fuertes debates políticos.

Uno de los antecedentes más cercanos es el de Colombia, país que celebró sus elecciones presidenciales el 31 de mayo de 2026. Abelardo de la Espriella (derechista del partido Defensores de la patria) y el oficialista Iván Cepeda (Movimiento Político Pacto Histórico) obtuvieron la mayor cantidad de votos en la primera ronda, pero ninguno consiguió más de la mitad de los sufragios emitidos. Por ese motivo, el domingo 21 de junio tendrá lugar la segunda vuelta en la que se deberá definir el presidente y vicepresidente de la República de Colombia para el período constitucional 2026-2030.

colombia
Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda irán a la segunda vuelta de las elecciones en Colombia.

Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda irán a la segunda vuelta de las elecciones en Colombia.

De acuerdo con los datos oficiales, quien se impuso en los comicios fue Espriella, representante de las fuerzas conservadoras, con un 43,74% de los votos (10.361.473 sufragios). Luego, le siguió Cepeda -quien busca mantener el rumbo del gobierno de Gustavo Petro- con un 40,90% de los votos (9.688.348 sufragios). Ahora, el rumbo del país se definirá la próxima semana.

Un caso al estilo “deja vú” ocurrió, precisamente, en Perú. El 11 abril de 2021, Pedro Castillo se enfrentó a la ahora candidata Keiko Fujimori y, debido a la escueta diferencia de votos, tuvieron que pasar a la segunda vuelta. Según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el entonces candidato de Perú Libre, obtuvo el 19,099% de los votos, mientras que Keiko Fujimori consiguió el 13,368% de la mano del partido Fuerza Popular.

La segunda vuelta tuvo lugar el 6 de junio de 2021. El escrutinio avanzó lentamente, hubo cuestionamientos al proceso y la incertidumbre se extendió durante varios días antes de conocerse el resultado definitivo. Luego de un proceso extenso con impugnaciones y revisiones, por una diferencia inferior al punto porcentual -apenas 44.000 votos-, Pedro Castillo se consagró presidente de la República del Perú. Cinco años más tarde, la historia se vuelve a repetir.

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Pedro Castillo se consagró presidente luego de un largo proceso electoral en Perú.

Pedro Castillo se consagró presidente luego de un largo proceso electoral en Perú.

Brasil también vivió una situación comparable en 2022, cuando la disputa entre Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro mostró a un país dividido en dos grandes bloques políticos. Entonces, el ahora presidente Lula se impuso en la segunda vuelta con un 50,9% de los votos, sobre el 49,1% del representante de los partidos conservadores.

En México, la elección presidencial de 2006 quedó marcada por uno de los resultados más estrechos de la historia contemporánea del país. En esos comicios, Felipe Calderón (del Partido Acción Nacional) se consagró presidente de México con una ventaja de 0.56% -poco más de 230.000 votos- frente al izquierdista Andrés Manuel López Obrador (de Coalición por el Bien de Todos)- quien pudo ejercer la presidencia más tarde, entre 2018 y 2024-.

La distancia entre los candidatos fue mínima y el proceso derivó en impugnaciones y cuestionamientos que se prolongaron durante meses. Es que el recuento “voto por voto, casilla por casilla” fue puesto en duda por la oposición debido a las irregularidades que se registraron durante el proceso electoral. Además, la oposición cuestionó “la injerencia indebida de la Presidencia de la República que gastó más de 1,700 millones de pesos en una campaña paralela, el desvío de recursos públicos hacia la campaña de Calderón, la inequidad de los medios de comunicación electrónica, la participación ilegal de la clase empresarial y de la iglesia católica”.

Al Gore y George W. Bush se enfrentaron en las elecciones del 2000.
Al Gore y George W. Bush se enfrentaron en las elecciones del 2000.

Al Gore y George W. Bush se enfrentaron en las elecciones del 2000.

En Estados Unidos tuvo lugar otro antecedente emblemático. La elección presidencial de 2000 entre George W. Bush y Al Gore se resolvió tras semanas de controversias, recuentos y disputas judiciales. El 7 de noviembre se llevó adelante la jornada electoral, pero, debido a la baja diferencia entre el republicano George W. Bush y el demócrata Al Gore en el estado de Florida, hubo un recuento de votos..

Tras un primer recuento automático, Bush mantuvo una ventaja mínima -con una diferencia inferior al 0,5% de votos-, lo que lo llevó a Gore a solicitar recuentos manuales en varios condados. Mientras se desarrollaba una disputa legal sobre los plazos y la validez de los votos no contabilizados, las autoridades de Florida certificaron la victoria de Bush por apenas 537 votos.

Sin embargo, la Corte Suprema de Florida ordenó un nuevo recuento de las papeletas rechazadas. Bush apeló entonces ante la Corte Suprema de Estados Unidos, que suspendió el proceso el 9 de diciembre de 2000. Tres días después, el máximo tribunal puso fin definitivamente al recuento, una decisión que le aseguró la presidencia a Bush y que continúa siendo objeto de debate más de dos décadas después.