Crisis en Ormuz: la OTAN y aliados evalúan medidas para reabrir la ruta clave del petróleo
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó que una coalición internacional analiza acciones conjuntas para restablecer la navegación en el Estrecho de Ormuz.
Donald Trump y Mark Rutte, titular de la OTAN, en uno de sus encuentros. Foto Efe
EFEEn un anuncio clave realizado este domingo, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reveló que un grupo de 22 países trabaja intensamente desde el pasado jueves para diseñar una estrategia que permita la reapertura del Estrecho de Ormuz. La ruta, vital para el comercio mundial, permanece bloqueada por el régimen de Irán como represalia a las ofensivas militares iniciadas por la coalición liderada por Washington el 22 de febrero.
"Estamos colaborando para garantizar que el estrecho quede libre para la navegación tan pronto como sea posible", sostuvo Rutte en declaraciones a medios estadounidenses. El ex primer ministro de los Países Bajos destacó que, si bien la mayoría de los participantes integran la alianza atlántica, la iniciativa ha sumado a socios estratégicos globales como Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos y Baréin.
El desafío militar: Evaluar el "qué, cuándo y cómo"
A pesar de la conformación de este frente diplomático y militar, Rutte evitó precisar una fecha para el inicio de acciones concretas. La cautela responde a que la campaña bélica en territorio iraní aún se encuentra en una fase activa y de alta volatilidad.
“Es evidente que la campaña militar en Irán aún continúa, por lo que ahora estamos trabajando con estos países, así como con Estados Unidos para evaluar qué, cuándo y cómo podemos hacer para lograrlo", añadió el funcionario. El objetivo primordial es asegurar el flujo de petróleo y gas natural licuado (GNL) procedente del Golfo Pérsico, cuyo desabastecimiento ya impacta en los precios internacionales y en las economías de Europa y Asia.
Tensión con la Casa Blanca: El reclamo de Donald Trump
El anuncio de la OTAN llega en un momento de fricción con el gobierno de los Estados Unidos. El presidente Donald Trump ha instado repetidamente a sus aliados a enviar buques de guerra a la región para forzar la apertura del paso por la vía militar, un llamado que hasta ahora no había encontrado un apoyo operativo unificado.
Recientemente, el mandatario estadounidense arremetió contra la conducción de la alianza, asegurando que la autoridad de la OTAN se ha visto "gravemente mermada" debido a su supuesta falta de voluntad para asistir a EE. UU. en el desbloqueo de esta ruta crítica. Con la confirmación de Rutte sobre este nuevo grupo de trabajo, la alianza busca recuperar iniciativa política, aunque bajo un esquema de cooperación multilateral que todavía debe definir su capacidad de intervención real frente a las amenazas de Teherán.


