Cómo tu agente de la inteligencia artificial puede borrar tu huella digital en el mercado
Un agente de inteligencia artificial comprará tus pasajes sin exponer tu identidad: la privacidad será tu defensa frente a precios ajustados por perfil.
En solo cuatro meses, ya se duplicaron las compras online en el exterior en valor y volumen.
ShutterstockDentro de poco tiempo, cuando compres un pasaje de avión, ya no lo buscarás en una página web. Lo hará un agente de inteligencia artificial (IA). Un agente es un programa que actúa como si fuera un representante personal: puede entender tus preferencias, comparar miles de opciones en segundos y ejecutar la compra sin intervención más allá de las instrucciones iniciales. Funciona como un asistente virtual que trabaja en segundo plano, pero con un detalle clave: lo hace sin revelar para quién opera.
Hoy, cada vez que entrás a una web, dejás un rastro. Ese rastro incluye desde el tipo de dispositivo empleado hasta tu historial de compras y navegación. Las empresas pueden usarlo para ajustar los precios a cada persona, lo que significa que alguien podría pagar más que otro por el mismo servicio, solo porque el sistema calcula que está dispuesto a abonar. Técnicamente, eso ya es posible. Y aunque algunas compañías digan que no lo hacen, el camino tecnológico avanza hacia esa capacidad.
Ahí es donde el agente de IA se convierte en tu defensa. Este sistema recibe tu pedido, por ejemplo, “comprar un pasaje de Buenos Aires a Madrid, saliendo un martes, sin escalas y en la franja de la mañana”, y sale al mercado a buscarlo. La aerolínea no sabe quién es, no sabe cuánto ganás, no conoce tu urgencia, no puede deducir si el viaje es por trabajo o vacaciones. Solo ve a un comprador anónimo que paga y recibe su ticket.
La fortaleza de este modelo es que toda tu información sensible queda en manos de tu agente, y este está blindado para que nadie más pueda acceder. La IA que lo controla sabe tus hábitos y prioridades, pero nunca los expone. Esto marca el fin de la personalización invasiva: ya no podrán ofrecerte un precio distinto según tu perfil, porque no tendrán datos para construir ese perfil.
En este esquema, la privacidad es total y la negociación es directa entre máquinas. Tu agente puede comparar precios, detectar promociones, incluso prever si conviene esperar unas horas para comprar, pero siempre sin mostrar tu identidad. Es como enviar a un negociador profesional que sabe exactamente lo que querés, pero que nunca revela quién es su cliente.
Este es el rumbo hacia el que vamos: cada persona tendrá su propio agente de IA que la represente en el mercado digital. Y en ese futuro, la única forma de evitar que las empresas usen la tecnología para moldear precios en tu contra será asegurarte de que tu agente esté blindado. Una vez que eso ocurra, lo que antes se veía como el inicio de la personalización total, se convertirá en su final definitivo.
Las cosas como son.
*Mookie Tenembaum aborda temas de tecnología como este todas las semanas junto a Claudio Zuchovicki en su podcast La Inteligencia Artificial, Perspectivas Financieras, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.