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Científicos descubrieron cómo podría afectar la gravedad de Marte al cuerpo humano y el resultado preocupa

Un estudio analizó qué pasa con los músculos en una gravedad parecida a la de Marte y los resultados encendieron una alerta.

La gravedad de Marte equivale a cerca del 38% de la terrestre y ese cambio podría afectar la fuerza muscular de los astronautas.

La gravedad de Marte equivale a cerca del 38% de la terrestre y ese cambio podría afectar la fuerza muscular de los astronautas.

DPA

La posibilidad de enviar astronautas a Marte en la próxima década abre una serie de preguntas que van mucho más allá de la tecnología necesaria para llegar. Además de la radiación y del largo viaje espacial, los científicos quieren saber qué podría pasar con el cuerpo humano en un planeta cuya gravedad es mucho menor que la de la Tierra. En ese escenario, uno de los focos principales está puesto sobre los músculos, que son esenciales para el movimiento, la fuerza y la salud metabólica.

Según explicó ScienceAlert a partir de un estudio publicado en Science Advances, la gravedad de Marte representa alrededor del 38% de la terrestre. Dicho de otro modo, si en la Tierra el cuerpo está acostumbrado a una fuerza de gravedad “completa”, en Marte funcionaría con poco más de un tercio de esa carga. Para los especialistas, esa diferencia podría traducirse en pérdida de masa muscular, caída del rendimiento físico y mayores dificultades para sostener una misión prolongada.

Para investigar ese problema, un grupo internacional de científicos trabajó con 24 ratones en el módulo japonés Kibo de la Estación Espacial Internacional. Allí usaron un sistema de gravedad artificial desarrollado por la agencia espacial japonesa JAXA para exponer a los animales durante 28 días a cuatro condiciones distintas. Una fue la microgravedad, es decir, la casi ausencia de gravedad que se experimenta en el espacio. Las otras fueron 1 g, equivalente a la gravedad normal de la Tierra; 0,67 g, o sea cerca de dos tercios de la gravedad terrestre; y 0,33 g, aproximadamente un tercio de la gravedad de la Tierra, un valor muy cercano al de Marte.

Marte planeta rojo dpa
La gravedad de Marte equivale a cerca del 38% de la terrestre y ese cambio podría afectar la fuerza muscular de los astronautas.

La gravedad de Marte equivale a cerca del 38% de la terrestre y ese cambio podría afectar la fuerza muscular de los astronautas.

Una vez terminada la misión, los investigadores evaluaron el peso, el movimiento y la fuerza muscular de los ratones. Los resultados mostraron que el grupo sometido a una gravedad equivalente a un tercio de la terrestre, similar a la de Marte, sufrió menos atrofia muscular que los animales que estuvieron en microgravedad. Sin embargo, esa mejora no alcanzó para frenar por completo el deterioro.

En cambio, cuando los animales fueron expuestos a una gravedad de dos tercios de la terrestre, la protección fue mucho mayor. Según el estudio, ese nivel logró prevenir completamente la pérdida muscular y además fue suficiente para conservar el rendimiento del músculo. Por eso, los investigadores sostienen que ese valor aparece como un umbral importante para proteger el cuerpo frente a los efectos de un vuelo espacial prolongado.

Llevado a un ejemplo simple, el hallazgo sugiere que vivir en Marte sería mejor para el cuerpo que permanecer en ingravidez total, pero no alcanzaría por sí solo para evitar todos los problemas físicos vinculados a una misión larga. En otras palabras, la gravedad marciana ayudaría a reducir parte del daño, aunque no sería suficiente para mantener los músculos en condiciones similares a las de la Tierra.

Los científicos también encontraron otro dato relevante al analizar la sangre de los animales. Detectaron 11 metabolitos con cambios asociados a los distintos niveles de gravedad, una pista que podría servir en el futuro como biomarcador para seguir de cerca cómo se adapta el organismo de los astronautas durante un viaje o una estadía en Marte.

Aunque el ensayo fue realizado con ratones y no con humanos, el trabajo ofrece una señal concreta sobre uno de los desafíos que enfrentaría una futura misión tripulada al planeta rojo. La conclusión es que llegar a Marte no dependerá solo de construir naves más avanzadas, sino también de desarrollar estrategias para cuidar el cuerpo durante el trayecto y durante la permanencia en un entorno con una gravedad mucho más baja que la terrestre.