¿Cae un nuevo régimen? Sigue la tensión en Irán con multitudinarias protestas por la crisis económica
El inicio del año encuentra a Irán atravesado por protestas en varias ciudades, impulsadas por la inflación, la devaluación del rial y el rechazo a las medidas económicas del Gobierno.
Irán continúa con protestas en varias ciudades en medio de la crisis económica y la devaluación de la moneda.
YASAMIN JAFARI TEHRANI/ShutterstockEl inicio del nuevo año no trajo alivio para Irán. Este las protestas contra la crisis económica continúan y mantienen en vilo a distintas regiones del país, con enfrentamientos, despliegue de fuerzas de seguridad y un clima social cada vez más tenso.
La raíz del conflicto es económica: inflación anual superior al 42 %, una suba interanual de precios de más del 52 % y una moneda que durante 2025 perdió cerca del 69 % de su valor frente al dólar. Ese deterioro aceleró el malestar social y empujó a distintos sectores a salir a la calle.
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Cómo se desataron las protestas en Irán
Las manifestaciones en Irán comenzaron el domingo 28 de diciembre en Teherán, cuando comerciantes de varios centros comerciales del centro y sur de la capital decidieron protestar por las impredecibles fluctuaciones del mercado cambiario. La suba del dólar —que alcanzó los 42.125 riales, un récord histórico— paralizó las operaciones: muchos vendedores se negaron a cerrar acuerdos y otros directamente bajaron las persianas.
Uno de los focos iniciales fue la calle República de Teherán, conocida como el "Emporio Móvil" de Irán, donde comerciantes y clientes se concentraron para expresar su descontento. Las protestas rápidamente se trasladaron al Gran Bazar capitalino, un termómetro clave del clima económico y social del país.
Expansión, represión y enfrentamientos
El lunes, las manifestaciones dejaron de ser un fenómeno limitado a la capital y comenzaron a extenderse a otras ciudades. A los comerciantes se sumaron estudiantes universitarios y trabajadores de distintos sectores, ampliando la base del reclamo en Irán.
Para el martes, la tensión aumentó. Se registraron protestas en Hamadán, Dorud, Aligudarz, Gánave, Fasa, Kermanshah, Yazd, Shiraz y la isla de Qeshm, entre otros puntos. En varias de esas ciudades, las fuerzas de seguridad intervinieron con gases lacrimógenos y disparos para dispersar a los manifestantes.
Videos difundidos por la ONG opositora Hrana mostraron consignas contra la República Islámica, como "muerte al dictador", especialmente en ciudades del oeste de Irán, donde el descontento social es fuerte.
Una muerte confirmada y heridos en Kuhdasht
El miércoles, la ciudad de Kuhdasht, en la provincia occidental de Lorestán, se convirtió en uno de los principales focos de conflicto. Según informaron autoridades locales, durante los disturbios resultaron heridos 13 miembros de las fuerzas de seguridad y murió un integrante de la milicia Basij, un grupo paramilitar leal al régimen.
El fallecido fue identificado como Amirhossein Khodayari Fard, quien, de acuerdo con medios iraníes, perdió la vida durante enfrentamientos con manifestantes. El presidente del Poder Judicial de Lorestán, Saeid Shahvari, ordenó una “investigación exhaustiva” para esclarecer lo ocurrido. Este jueves, Kuhdasht volvió a registrar protestas, lo que confirma que el conflicto en Irán no se desactivó con el cierre del año.
Una imagen que resume el clima en Irán y el mensaje oficial
Entre las escenas que dejaron las protestas en Irán, una se volvió especialmente potente: un hombre solo, sentado en medio de una ruta, frente a un cordón de policías antidisturbios. La imagen, registrada durante las movilizaciones de los últimos días, se viralizó rápidamente en redes sociales y comenzó a circular como símbolo del descontento social y de una resistencia silenciosa frente al poder del Estado.
En paralelo, el Gobierno de Irán buscó bajar el tono del enfrentamiento público. A diferencia de otros episodios de conflictividad, las autoridades parecen intentar una estrategia más contenida, con el objetivo de evitar que las protestas económicas deriven en un movimiento abiertamente antigubernamental.
En ese sentido, el presidente Masoud Pezeshkian afirmó en un mensaje publicado en la red social X que la situación económica es una preocupación central de su gestión y que el Ejecutivo optará por el diálogo. “El sustento de la gente es mi preocupación diaria. A través del diálogo con representantes de los manifestantes, escuchamos sus demandas legítimas”, escribió.
Presupuesto, inflación y un malestar que persiste en Irán
En paralelo a las protestas, el Gobierno enfrenta un frente político complejo. El presidente Masoud Pezeshkian debía defender un proyecto de presupuesto para el nuevo año fiscal que incluía un aumento del 20 % en los salarios de los empleados públicos, una cifra considerada insuficiente frente a la suba del costo de vida.
El rechazo legislativo a esa iniciativa, sumado a rumores de cambios en el Banco Central, profundizó la incertidumbre económica. Mientras tanto, las autoridades calificaron las protestas como intentos de “operaciones psicológicas” y “construcción narrativa”, una definición que no logró frenar las movilizaciones.
Por su alcance territorial y continuidad, las protestas actuales son las más importantes desde las movilizaciones de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, aunque en este caso el eje central es el colapso económico. Con concentraciones en al menos nueve provincias, Irán inicia el año con un escenario abierto y una conflictividad que, por ahora, no muestra señales de retroceso.


