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Artemis II: la tecnología clave que mantiene con vida a la tripulación rumbo a la Luna

La misión Artemis II ya está en vuelo rumbo a la Luna y pone a prueba un sistema en la nave Orion que regula temperatura, aire y agua para los astronautas.

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II.

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II.

EFE

La misión Artemis II de la NASA ya está en vuelo y marca el regreso de los viajes tripulados alrededor de la Luna con un componente clave para la supervivencia de la tripulación: el sistema de control térmico de la nave Orion, una tecnología desarrollada en España que cumple un rol central durante el viaje en el espacio profundo.

Así despegó la nave que lleva la misión Artemis II de la NASA.
La misión Artemis II de la NASA posee un sistema especial que provee oxígeno, agua, energía y control ambiental para la tripulación.

La misión Artemis II de la NASA posee un sistema especial que provee oxígeno, agua, energía y control ambiental para la tripulación.

Artemis II: la tecnología que mantiene con vida a la tripulación

El sistema funciona dentro del Módulo de Servicio Europeo (ESM), construido por Airbus para la European Space Agency. Allí, las Unidades de Control Térmico (TCU), desarrolladas por la empresa española Airbus Crisa, se encargan de regular temperatura, aire y agua en la nave.

En la práctica, operan como un sistema de climatización avanzado que debe sostener condiciones habitables en un entorno extremo, donde las temperaturas externas oscilan entre -200°C y 100°C.

Cómo funciona el sistema térmico de Orion en pleno viaje

Mientras la misión avanza, las TCU procesan datos en tiempo real para mantener el equilibrio interno de la nave. Entre sus funciones principales se destacan:

  • Supervisar la temperatura en todas las fases del vuelo
  • Controlar la circulación de aire y agua para los cuatro astronautas
  • Mantener operativos los sistemas electrónicos en condiciones extremas
  • Responder a cambios bruscos durante eclipses o exposición solar

Cada unidad recibe información de más de 230 sensores, controla más de 100 calentadores y gestiona el movimiento de fluidos dentro del módulo tripulado. Además, utiliza un sistema de transmisión de datos de alta velocidad que permite respuestas inmediatas ante cualquier variación.

Por qué esta tecnología es clave en Artemis II

En Artemis II mission, el Módulo de Servicio Europeo cumple una función central: provee oxígeno, agua, energía y control ambiental para la tripulación durante todo el viaje.

El sistema térmico opera con dos unidades en redundancia, listas para actuar en simultáneo o reemplazarse en caso de falla. Este esquema resulta crítico en un entorno donde no hay margen de error y cada componente debe responder con precisión.

Un viaje extremo que pone a prueba todos los sistemas

Durante Artemis II, la nave Orion transporta a cuatro astronautas en una trayectoria alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra. En algunos tramos, alcanza una distancia de hasta 9.000 kilómetros sobre la superficie lunar y, al pasar por detrás del satélite, puede superar récords históricos de distancia humana desde la Tierra establecidos en la era del Apollo program.

En ese contexto, el sistema desarrollado en España se convierte en una pieza esencial que permite sostener la vida a bordo mientras la misión avanza por uno de los entornos más hostiles conocidos.