Alerta máxima: Estados Unidos registró el peor brote de sarampión en más de 30 años y crece la preocupación
Los casos confirmados en Estados Unidos son 2.318, la cifra más alta en más de tres décadas. Los especialistas advierten que el brote podría seguir creciendo.
Estados Unidos atraviesa el peor brote de sarampión en más de 30 años. En los primeros siete meses del año se confirmaron 2.318 casos de esta enfermedad altamente contagiosa, una cifra que ya supera el récord registrado en 2025 y que refleja el avance de un problema que los especialistas vinculan con la caída de la vacunación infantil.
Los datos fueron difundidos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que confirmaron que el número de contagios continúa en aumento y que el brote todavía no logró ser contenido.
La mayor cantidad de casos desde 1991
Las cifras oficiales muestran que 2026 ya se convirtió en el año con más casos de sarampión desde 1991, cuando Estados Unidos registró 9.643 contagios.
El récord anterior correspondía a 2025, con 2.289 casos confirmados y tres fallecimientos, entre ellos dos niños pequeños.
La enfermedad había sido declarada erradicada en Estados Unidos en el año 2000 gracias a las campañas de inmunización. Sin embargo, en los últimos años volvió a expandirse en distintos estados como consecuencia del descenso sostenido en las tasas de vacunación y del aumento de la desconfianza hacia las autoridades sanitarias.
Los expertos advierten que el brote todavía no alcanzó su pico
Para los especialistas, la situación podría agravarse en los próximos meses. "Somos testigos de una crisis evitable que perjudica de manera desproporcionada a los niños", afirmó Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría.
En la misma línea, Melissa Nolan, profesora de Epidemiología de la Universidad de Carolina del Sur, advirtió que probablemente exista un importante subregistro de casos: "Definitivamente creo que hay un subdiagnóstico", señaló la especialista, quien considera que el brote actual es apenas el comienzo.
Según explicó, la disminución de la cobertura de vacunación también podría favorecer la reaparición de otras enfermedades prevenibles, como la tos ferina.
El debate por las vacunas vuelve al centro de la escena
Los especialistas relacionan el crecimiento de los contagios con el aumento de la reticencia a la vacunación en distintos sectores de la población.
Aunque la vacuna contra el sarampión forma parte del calendario obligatorio en Estados Unidos, en muchos estados existen excepciones por motivos religiosos o filosóficos que permiten evitar su aplicación.
De acuerdo con una encuesta realizada en 2025 por The Washington Post y la organización KFF, uno de cada seis padres estadounidenses retrasa o evita vacunar a sus hijos por temor a posibles efectos secundarios.
Esa tendencia es más frecuente entre comunidades blancas y sectores conservadores, una situación que genera preocupación entre los expertos en salud pública.
En ese contexto, el secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., quedó nuevamente bajo cuestionamiento por sus históricas declaraciones críticas hacia las vacunas, pese al consenso científico sobre su eficacia y seguridad.
Qué riesgos tiene el sarampión
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que provoca fiebre, síntomas respiratorios y una característica erupción cutánea.
Si bien la mayoría de los pacientes logra recuperarse, en algunos casos puede derivar en complicaciones graves como neumonía o inflamación cerebral, con riesgo de secuelas permanentes e incluso de muerte.
Ante el crecimiento de los casos, las autoridades sanitarias y las organizaciones médicas insisten en que la vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir la enfermedad y evitar nuevos brotes.


