Abelardo de la Espriella asumió como presidente de Colombia con una inusual ceremonia militar y religiosa
La ceremonia se realizó en Cali y estuvo marcada por símbolos de campaña, la presencia de líderes religiosos y un fuerte operativo de seguridad.
Abelardo de la Espriella asumió como presidente de Colombia en una ceremonia realizada en Cali.
EFEAbelardo de la Espriella asumió este viernes como nuevo presidente de Colombia en una ceremonia atípica, marcada por varios de los símbolos que identificaron su campaña: el saludo militar, las referencias a la patria y una fuerte presencia de la religión. El acto se realizó además fuera del escenario habitual de las investiduras presidenciales.
La ceremonia tuvo lugar en la Arena USC, un coliseo universitario de Cali, en el suroeste del país. Por primera vez en la historia de Colombia, la sesión del Congreso para investir a un presidente se trasladó desde el Capitolio Nacional de Bogotá, una decisión tomada por De la Espriella y avalada por el Legislativo.
El operativo de seguridad también tuvo una dimensión especial. Varias cuadras alrededor del recinto fueron acordonadas por la Policía y las Fuerzas Militares debido a la presencia de grupos armados ilegales en Cali y en el departamento del Valle del Cauca, entre ellos disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Una ceremonia con los símbolos de su campaña
Mientras el público esperaba el comienzo del acto, las pantallas de la Arena USC mostraron la frase "Bienvenidos a la Patria Milagro", en referencia a uno de los conceptos centrales del discurso del nuevo mandatario. De la Espriella también señaló como referentes a los presidentes de Argentina, Javier Milei, y El Salvador, Nayib Bukele.
La sesión comenzó con la ausencia del partido izquierdista Pacto Histórico, del ahora expresidente Gustavo Petro, quien no reconoce el triunfo electoral de su sucesor. Tras comprobarse el cuórum legislativo, una comisión de senadores y representantes salió del recinto para invitar al mandatario electo a ingresar.
Durante ese intervalo desfilaron por una alfombra roja el rey Felipe VI de España y ocho presidentes latinoamericanos, entre ellos Javier Milei, Daniel Noboa y José Antonio Kast. De la Espriella llegó acompañado por su esposa, Ana Lucía Pineda, y sus cuatro hijos. Durante unos veinte minutos recorrió el lugar y saludó a los asistentes con el gesto militar hasta llegar al centro del escenario.
La primera dama llevó un traje de dos piezas rosa, mientras que Lucía y Francesca vistieron de blanco. Salvador y Filipo, en tanto, utilizaron trajes azul marino. El nuevo presidente llegó con gafas oscuras y un traje negro.
"Hoy es un gran día para la democracia, Colombia se salvó y vamos a construir entre todos la 'patria milagro'", afirmó De la Espriella durante la ceremonia.
El saludo militar y el momento de la investidura
La cantante Maia fue la encargada de interpretar el himno de Colombia. De la Espriella lo cantó junto a la artista, quien lo había acompañado durante distintos actos de su campaña. Luego llegó el momento central de la jornada, con la toma de juramento y la investidura a cargo del senador Honorio Henríquez, del partido uribista Centro Democrático. Una vez que juró el cargo, De la Espriella se llevó la mano a la sien, realizó el saludo militar y gritó 'Firmes por la patria'.
Las más de 2.000 personas presentes respondieron con aplausos. Henríquez colocó la banda presidencial al nuevo mandatario y las pantallas mostraron imágenes del reconocimiento militar realizado en Bogotá, donde soldados del Ejército dispararon 21 cañonazos de salva con los colores de la bandera colombiana desde la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova.
La escena familiar también tuvo su lugar. La primera dama besó al presidente entre los aplausos del público y después se acercaron sus cuatro hijos. Francesca, la menor, recorrió el escenario con el bastón de mando que minutos antes había recibido su padre.
Religión, homenajes y el primer discurso
Antes de la juramentación de José Manuel Restrepo como vicepresidente, De la Espriella recibió a Luis Felipe Yagüé, un campesino y vendedor ambulante de 74 años que se hizo conocido durante el período de transición.
El nuevo presidente lo había invitado después de que se viralizara un video en el que un profesor universitario afirmaba que dejaría de comprarle panela por haber votado por De la Espriella. Durante la ceremonia, ambos se abrazaron y el mandatario pidió un aplauso para el vendedor.
Henríquez pronunció luego un discurso de bienvenida en el que reclamó al nuevo gobierno "recuperar la seguridad" del país. Maia regresó al escenario para interpretar 'Hallelujah', de Leonard Cohen, mientras durante la transmisión aparecía la imagen de la Virgen María.
Aunque Colombia es un Estado laico, la religión tuvo un papel destacado en el tramo final de la ceremonia. El rabino David Michaan leyó versículos del Antiguo Testamento y cerró su intervención con la frase "Viva Colombia y viva Israel".
Después participaron el pastor Eduardo Cañas Estrada y el monseñor Francisco Múnera, quienes pidieron, por separado, el fin de los atentados terroristas, el regreso de la seguridad y la unidad del país.
Finalmente, De la Espriella abandonó la Arena USC y se trasladó al Batallón Pichincha, donde pronunció ante los militares su primer discurso como presidente de Colombia. Allí comenzó formalmente una gestión que se extenderá durante los próximos cuatro años.