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Roma sigue sorprendiendo al mundo con un nuevo descubrimiento arqueológico

El descubrimiento revela cómo se transformaron los espacios públicos del Imperio con la expansión del cristianismo.
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Un equipo de arqueólogos descubrió que un antiguo complejo de baños romanos del siglo II, ubicado en las afueras de Roma, fue transformado en una iglesia cristiana varios siglos después. El descubrimiento se produjo en la Villa di Sette Bassi, donde salieron a la luz restos arquitectónicos que revelan cómo los Baños de Tritón fueron adaptados para el culto cristiano durante la Antigüedad Tardía.

El descubrimiento más destacado fue una vasca (pileta) de mármol en excelente estado de conservación, interpretada como un antiguo baptisterio utilizado para bautismos por inmersión. Esta estructura constituye una prueba fundamental del proceso de cristianización en los alrededores de la capital del Imperio Romano.

La Villa di Sette Bassi funcionó como una importante finca durante el período imperial, y los Baños de Tritón reflejaron su relevancia al haber sido construidos con la típica magnificencia de la arquitectura termal romana. Su posterior conversión en un lugar de culto cristiano ilustró los profundos cambios religiosos y sociales ocurridos en esa etapa de transición histórica.

Los estudios arqueológicos identificaron dos fases distintas en la remodelación del baptisterio. En su etapa original, el recipiente poseía una gran profundidad, adecuada para el rito de inmersión completa que simbolizaba la muerte y resurrección espiritual del bautizado. Con el tiempo, se redujo esa profundidad mediante el rellenado parcial del fondo, en consonancia con la evolución litúrgica del bautismo, que pasó a adoptar formas menos exigentes desde el punto de vista físico.

Los Baños de Tritón formaban parte de un lujoso complejo romano que luego fue reconvertido para el culto cristiano. Foto: Wikipedia. 

El cambio en la estructura del baptisterio reflejó el proceso de adaptación del cristianismo durante la Antigüedad Tardía. Las modificaciones arquitectónicas ofrecieron una evidencia concreta de cómo se transformaron los rituales con el avance de la Iglesia en los territorios rurales.

Los investigadores también destacaron que las dimensiones originales del recipiente evidenciaron la práctica inicial del bautismo por inmersión, uno de los ritos más solemnes de iniciación cristiana. A su alrededor, la disposición arquitectónica del conjunto, junto con otras estructuras descubiertas, sugirió que el lugar funcionó como una iglesia bautismal con autoridad para administrar el sacramento y garantizar el derecho al entierro.

Las tumbas halladas junto al baptisterio refuerzan la idea de que funcionó como una iglesia con derecho a entierros. Foto: Wikipedia. 

La concentración de tumbas halladas en las cercanías reforzó esta interpretación. La presencia de múltiples sepulturas indicó que el sitio desempeñó un rol central dentro de la red eclesiástica de la región y no se trató de una capilla marginal o de uso esporádico.

Los especialistas no descartaron la existencia de una sede episcopal en el lugar durante la Antigüedad Tardía. La posibilidad de que un obispo residiera allí explicaría la densidad de enterramientos registrada, en un contexto rural alejado del centro de Roma. Esta hipótesis abrió nuevas líneas de investigación sobre la organización de la Iglesia primitiva en la región del Lacio.

El contraste entre los elementos arquitectónicos propios de unas termas imperiales y los componentes litúrgicos cristianos dentro del mismo edificio reflejó la transición gradual en el uso de los espacios y los cambios sociales de fondo. Esta transformación arquitectónica acompañó el declive del mundo clásico y el ascenso del cristianismo como fuerza dominante.