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El Papa futbolero: la relación de Francisco con el "deporte rey"

San Lorenzo no fue el único punto en común entre el papa Francisco y el fútbol.
El papa Francisco con una camiseta de San Lorenzo de Almagro Foto: San Lorenzo
El papa Francisco con una camiseta de San Lorenzo de Almagro Foto: San Lorenzo

Una de las cosas que se recuerda del papa Francisco es su cercanía con San Lorenzo, pero no aquel mártir romano de los primeros siglos de la Iglesia, sino con el "viejo club, San Lorenzo de Almagro". Como buen argentino, Bergoglio siempre fue muy cercano al fútbol y jamás ocultó su fanatismo, ni cuando congregaba a cientos de personas en barrios históricamente "quemeros" como la Villa 21 o Zabaleta. A pesar de ello, no es lo único que une al fallecido pontífice con el fútbol, sino que es un lazo todavía más extenso.

Durante su papado, Francisco vivió lejos físicamente de Argentina, pero siempre estuvo cerca de alguna manera. Una de esas formas era manteniéndose lo más informado posible sobre la actualidad de San Lorenzo, club que al año siguiente de la asunción de Francisco consiguió su primera Copa Libertadores de América tras años de negársele y una profunda crisis que casi termina con los de Boedo descendiendo nuevamente.

A pesar de ello, otra institución también se llevó para siempre al Sumo Pontífice: el Club Social y Deportivo Papa Francisco de la Liga Lujanense. El club nació unos meses después de la asunción de Francisco con el objetivo de alejar a jóvenes que sufren adicciones. ¿Su camiseta? Amarilla y blanca, como era de esperarse, remitiéndose a la bandera papal. Aunque ahora no compite por razones económicas que surgieron durante la pandemia, el club sigue existiendo con distintas actividades deportivas.

El Mundial de 2014 y el papa Francisco

En 2013, a unos meses de comenzar su papado, Francisco encabezó la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, donde mencionó una frase histórica: "Hagan lío". En ese sentido, remarcó más tarde "¿Acá en Río va a haber lío? Va a haber", haciendo alusión a que los jóvenes debían revolucionar la ciudad durante la JMJ y llevar la revolución a sus parroquias.

Quizá por casualidad, al año siguiente hubo "Lío" en Brasil, pero durante el Mundial de fútbol. En aquella cita, Lionel Messi se consolidó como capitán de la Selección Argentina a pesar de las críticas y fue el estandarte del equipo para llegar a la final que lamentablemente perdería con Alemania.

En la película Los dos papas, durante los créditos se dramatizó una tierna entre Benedicto XVI, alemán, y Francisco viendo aquella final del mundo, pero realmente eso no ocurrió o no hay registros cabales. Al mismo tiempo vale aclarar que, aunque Benedicto XVI era un confeso hincha del Bayern Múnich, no tenía un gran vínculo con los deportes, sino más con la música y las letras. En síntesis, y algo que logra plasmar bien la película, es que Francisco era barrio y Benedicto XVI era academia.

Lo que sí ocurrió fue una imagen que parece una caricatura, un chiste que tranquilamente podría ser de Caloi o Fontanarrosa: el papa Francisco viendo el partido de octavos de final contra Suiza que resultó en una victoria agónica de la Albiceleste. ¿Con quién vio el partido? Junto a toda la Guardia Suiza, hombres dispuestos a dar la vida por el Papa que sintieron su alegría con el gol de Ángel di María mientras a ellos les tocaba masticar bronca.