El cónclave más largo de la historia: la elección que dio origen al termino
En el marco del fallecimiento del Papa, donde, luego de velárselo por nueve días, comenzarán a llegar a la ciudad del Vaticano los cardenales para llevar a cabo la votación y posterior elección del nuevo Pontífice. Hace más de 750 años, en Viterbo, una ciudad en el centro de Italia, se llevó a cabo el cónclave (nombre que se le da a la elección de un nuevo Sumo Pontífice), donde hubo tres fallecidos y muchas tensiones en la búsqueda de un sucesor para el papa Clemente IV.
En la ciudad ubicada al norte de Roma fue donde se realizó este proceso. Allí, los cardenales estuvieron casi tres años sin lograr llegar a un acuerdo en la elección de un nuevo Papa. El problema comenzó el 29 de noviembre de 1268, cuando Clemente IV falleció en la ciudad de Viterbo. Este eligió ubicarse en esta ciudad para mantenerse alejado de los conflictos que ocurrían en Roma. Luego, durante el proceso de votación, fue donde los cardenales se dividieron, no por diferencias católicas, sino políticas.
-
Te puede interesar
La fuerte advertencia de Trump a Irán si bloquea el petróleo en Ormuz
Entre estas diferenciaciones se distinguían dos por sobre todas las otras: aquellos considerados carolinos, partidarios de un Papa francés, y los gibelinos, que querían un Papa de la esfera del Sacro Imperio Romano Germánico. Además, en menor medida, estaban aquellos que apoyaban a dos familias nobles de Roma: los Orsini y los Annibaldi.
En las votaciones, el elegido debía obtener 14 votos a favor y, en aquel entonces, había un número reducido de cardenales, 20 en total. En ese momento, los dos bandos se vetaban entre sí, ya que los carolinos y los gibelinos contaban con siete cardenales fieles cada uno. Además, los adeptos a la familia Annibaldi se aliaron con los gibelinos y los Orsini con los carolinos.
La votación se llevaba a cabo diariamente, pero, al no conseguir una resolución, el proceso se ralentizó. La votación empezó a hacerse una o dos veces por semana y, luego, hubo semanas directamente donde no se realizaba una votación. En el transcurso, ambos bandos intentaron captar a los cardenales con promesas políticas. Aun cuando se proponía un candidato por fuera de las dos facciones, no se conseguía llegar a un acuerdo, ya que ningún bando tomaba una decisión.
Esta falta de decisión comenzó a afectar a la ciudad de Viterbo, ya que, a instancias de la falta de resolución en la elección de un Papa, los ciudadanos y los comercios debieron comenzar a pagar impuestos cada vez más altos para mantener a los cardenales en las debidas condiciones durante su hospedaje en el Palacio Papal. Si bien no había una norma que obligara a la ciudad a mantenerlos, lo realizaban como una cortesía.
Esta cortesía llegó eventualmente a un límite, tanto para la población como para las autoridades municipales. Tanta fue la demora en decidir que el podestá de Viterbo (lo que equivale a un gobernador) acortó las raciones de comida y agua que se les daban a los cardenales, enviando un mensaje a estos para tomar una decisión sobre el próximo Papa.
Dada la falta de decisión, se encerró a todos los cardenales en el Palacio Papal; antes votaban en la catedral. Allí se los encerró con llave, lo que dio nacimiento a la palabra cónclave (cum clave en latín, es decir, “con llave”), evitando así distracciones.
Al seguir sin tomar una decisión, se tomó una medida aún más drástica: se ordenó a un grupo de trabajadores quitar partes del techo del Palacio Papal, principalmente de los dormitorios y de la sala donde se llevaba a cabo la votación. Para el verano de 1270, aunque no hay registros de una fecha exacta, cuando ya llevaban dos años desde que se reunieron, seguían sin deliberar. La falta de techo no pareció acelerar el proceso, pero con la llegada del frío, las lluvias y las malas condiciones en las que habitaban, junto a la avanzada edad de varios, muchos se enfermaron, resultando en la muerte de tres de estos cardenales.
Al cabo de casi tres años sin poder decidir la elección de un nuevo Papa, y con la muerte de tres cardenales de por medio, se tomó una nueva medida para forzar una deliberación. Se eligió un pequeño comité de solo seis miembros, conformado por representantes de cada facción.
Finalmente, este pequeño grupo tomó la decisión de elegir a Teobaldo Visconti como nuevo Papa. Este hombre no pertenecía al colegio cardenalicio y tampoco estaba en Italia. Visconti era considerado una buena elección, ya que no pertenecía a ninguna facción, sin implicaciones políticas, y era ajeno a los intereses geopolíticos europeos. El 1 de septiembre de 1271, la decisión fue ratificada por el colegio cardenalicio, poniendo fin a la elección papal más larga de la historia tras dos años y casi nueve meses. El 27 de marzo de 1271 fue coronado en la Basílica de San Pedro bajo el nombre de Gregorio X, hasta el 10 de enero de 1276, cuando falleció.