El papa Francisco aprueba el primer paso para la beatificación del "arquitecto de Dios"
El papa Francisco, que aun se encuentra en un estado delicado debido a su infección respiratoria, recibió a Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio de la Causa de los Santos y aprobó varios decretos.
Una de esas resoluciones reconoce las "virtudes heroicas" del arquitecto español Antoni Gaudí, nacido el 25 de junio de 1825 y fallecido el 10 de junio de 1926, conocido históricamente como el "arquitecto de Dios" por su labor en el diseño de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.
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Cómo se llega a ser Santo
El proceso que lleva hacia la santidad posee varias etapas: primero, se debe ser declarado "Venerable siervo de Dios", título que se le otorga a una persona ya fallecida a la que se la distingue por "haber vivido las virtudes de manera heroica"; en segunda instancia, beato y luego, santo.
Para pasar de la primera a la segunda instancia, es decir de venerable a beato, es necesario que se haya dado un milagro debido a su intercesión, y para que ser hecho santo o canonizado es preciso un segundo milagro a causa de una intercesión, después de ser proclamado beato.
La Asociación para la probeatificación de Antoni Gaudí, originada en 1992 y presidida por José Manuel Almuzara, impulsó el proceso de beatificación del arquitecto hace 30 años. Posteriormente, Juan José Omella, cardenal y arzobispo de Barcelona, fundó la Asociación Canónica que relevó a la de carácter civil, la cual agilizó el proceso ya que envió al dicasterio de las Causas de los Santos en 2023 la "positio", es decir el argumentario clave sobre el por qué de la beatificación de Gaudí.
De acuerdo con la Asociación presidida por Omella, Gaudí fue "testimonio de fe, hombre de fe, gran observador de la naturaleza y arquitecto genial y se ha convertido en una figura universal de la arquitectura moderna. Su aportación a esta disciplina rompió con los esquemas establecidos. El testimonio de fe que ofreció en vida, ha quedado plasmado en su obra más importante, la Sagrada Familia de Barcelona".
En marzo del año 2000, la Santa Sede había autorizado la apertura formal del proceso diocesano de beatificación que llevó a constituir el correspondiente tribunal para investigar la fama de santidad.
En el viaje a España en 2010, el papa Benedicto XVI, cuando consagró la Sagrada Familia, lo definió como un “arquitecto genial y cristiano consecuente” que “superó la escisión actual entre la conciencia humana y la conciencia cristiana, entre la existencia en este mundo temporal y la apertura a una vida eterna, entre la belleza de las cosas y Dios como la Belleza”.