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Trump firma plan de aranceles recíprocos e incluye a la Argentina

El objetivo de la medida es igualar los impuestos que otros países aplican a las importaciones estadounidenses.

El presidente de Estados Unidos, , firmó este jueves un memorándum que marca el inicio de una estrategia económica agresiva: la implementación de aranceles recíprocos, medida que incluye a la Argentina. El objetivo de la medida es igualar los impuestos que otros países aplican a las importaciones estadounidenses, desatando así una nueva etapa de confrontación económica internacional. Según el mandatario norteamericano, el propósito es eliminar los desbalances comerciales que, en su opinión, favorecen a otros países a expensas del gigante norteamericano.

Desde el Salón Oval, el presidente republicano declaró: “Decidí, por el principio de la igualdad, que voy a cobrar un arancel recíproco. Es justo para todos. Ningún otro país se puede quejar”. De este modo, la administración americana toma como base la idea de que si una nación impone un arancel o impuesto a los productos estadounidenses, la misma medida será aplicada de manera exacta a sus productos, sin distinción.

“No hay que quejarse”: Trump apunta a la UE y a sus aliados

Trump dejó en claro que los aliados tradicionales de Estados Unidos a menudo aplican tarifas incluso más altas que los llamados “enemigos comerciales”, apuntando especialmente contra la Unión Europea (UE), a la que calificó de “brutal” en términos comerciales. Como parte de su plan, el presidente estadounidense adelantó que los nuevos aranceles afectarán a sectores clave como el acero, productos farmacéuticos y automóviles. A pesar de reconocer que esta estrategia podría generar un aumento en los precios a corto plazo, el mandatario confía en que los efectos a largo plazo serán positivos para la economía del país.

La medida, que incluye revisiones arancelarias personalizadas por cada país, busca también iniciar nuevas rondas de negociaciones comerciales. Sin embargo, expertos advierten que esta política podría desencadenar represalias de otras naciones, llevando a un ciclo de aumentos de tarifas que perjudicaría a consumidores y empresas estadounidenses.

¿Una apuesta riesgosa?

El plan de Trump, aunque con el propósito de equilibrar las cuentas y frenar el déficit comercial, se enfrenta a un riesgo considerable: el aumento de la inflación y la desaceleración del crecimiento económico en Estados Unidos. La imposición de estos aranceles recíprocos, lejos de ser una solución a largo plazo, podría resultar en una carga para la economía interna si los costos suben y las tensiones comerciales escalan.

En cuanto a los plazos, se espera que las revisiones y ajustes de los aranceles se concreten en cuestión de semanas o algunos meses, lo que podría tener repercusiones inmediatas en el comercio global.

De esta forma, Trump sigue en su carrera por revertir lo que considera injusticias comerciales, mientras los mercados y los gobiernos del mundo observan con cautela qué impacto tendrá su enfoque radical.

Respecto al caso argentino, el presidente norteamericano señaló días atrás que "con Argentina tenemos un pequeño déficit, como con casi todos los países, no así con Australia que nos compra muchos aviones".