Mujeres afganas: un informe de la ONU denuncia el apartheid que están sufriendo
Un informe de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU denunció la situación de las mujeres afganas y puntualizó la nueva normativa impuesta por el Ministerio para la propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio que prohíbe el acceso de las mujeres a la educación superior, el viaje en el transporte público sin el acompañamiento de un hombre e, inclusive, el cruce de miradas con un varón que no sea un pariente cercano.
Según palabras del alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk la políticas del Talibán para con las mujeres "es un control represivo sobre la mitad de la población de un país que no tiene parangón en el mundo actual".
Mirá el video de una mujer afgana protestando por la prohibición de utilizar la voz femenina en público
El apartheid fue un sistema de segregación racial impuesto en Sudáfrica y Namibia entre 1948 y 1992. Mediante este mecanismo de exclusión racial, se crearon lugares separados, tanto habitacionales como académicos o recreativos, para los diferentes grupos raciales. El objetivo era limitar el acceso de la población negra a las diferentes esferas de la vida pública con el objetivo de mantener el poder de la minoría blanca que consiste en apenas el 21%.
En Afganistán se vive una suerte de apartheid de género. Porque, como afirma Volker Türk, se tiene un conjunto de políticos tendientes a controlar y reprimir a "la mitad de la población".
En el último año, el régimen talibán avanzó en la exclusión de las mujeres de la educación más allá del sexto grado de primaria, en la prohibición de mostrar el rostro sin velo en público, en la segregación laboral de labores como las relacionadas con la salud y la educación en el que se desempeñaba una importante cantidad de mujeres e inclusive, se les prohibió utilizar la voz para rezar o cantar en público. De esta manera, la mujer queda confinada casi exclusivamente al ámbito de lo privado.
