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Afganistán bajo el régimen talibán: diez prohibiciones espantosas que silencian y controlan a las mujeres

El regreso de los talibanes al poder de Afganistán trajo consigo una serie de prohibiciones que despoja a las mujeres del país de sus derechos básicos y libertades. Conocé cuáles son.

Desde que los talibanes retomaron el control de Afganistán en agosto de 2021, la vida de las mujeres y niñas afganas fue marcada por una serie de prohibiciones brutales que las despojaron de sus derechos básicos y libertades. La comunidad internacional ya expresó su profunda preocupación ante estas restricciones, pero los talibanes continúan aplicando medidas cada vez más estrictas, sumiendo al país en una espiral de represión.

1. La voz de las mujeres, silenciada

La prohibición más reciente y quizás una de las más inquietantes es la que impide que la voz de las mujeres sea escuchada en público. Según el artículo 13, de la Ley para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio, la voz de una mujer es considerada un "atributo íntimo" que no debe ser oído fuera del hogar. Esto significa que no pueden cantar, recitar o hablar en voz alta en ningún espacio público. La ONU condenó esta ley, destacando que extiende las restricciones ya intolerables sobre los derechos de las mujeres en Afganistán.

2. Cierre de salones de belleza

Otra de las medidas impuestas por el régimen talibán fue el cierre masivo de salones de belleza y estéticas en todo el país. Estos espacios, que antes ofrecían un refugio para las mujeres, ahora están prohibidos, pues las mujeres ya no pueden ingresar a ellos. Esta prohibición no solo afecta la libertad personal, sino también la economía, pues muchas mujeres dependían de estos negocios para su sustento.

3. Educación vetada para mujeres y niñas

Desde la llegada de los talibanes al poder, las oportunidades educativas para mujeres y niñas fueron completamente eliminadas. Las niñas mayores de 12 años tienen prohibido asistir a la escuela, y las mujeres no pueden acceder a la educación superior. Esta expulsión de las aulas, implementada en todo el país, es un claro retroceso en los derechos de las mujeres, que ven cortadas sus posibilidades de desarrollo personal y profesional.

Foto: EFE

 

4. Expulsión del mercado laboral

Las mujeres afganas han sido prácticamente eliminadas del mercado laboral bajo el régimen talibán. A pesar de que el país enfrenta graves crisis económicas y sociales, las mujeres solo pueden trabajar en sectores muy limitados, como la educación y la salud, y exclusivamente en la capital, Kabul. Esta prohibición refleja la visión extremista del régimen, que busca confinar a las mujeres al ámbito doméstico.

5. Reclusión en el hogar

Las mujeres y niñas en Afganistán no solo están excluidas de la vida pública, sino que también están confinadas en sus hogares. Las nuevas restricciones impuestas por los talibanes prohíben que se acerquen a ventanas o balcones, con el fin de que no sean vistas por nadie.

6. Código de vestimenta implacable

El código de vestimenta impuesto por los talibanes es extremadamente estricto. Las mujeres deben cubrirse completamente desde la cabeza hasta los pies cuando salen de sus hogares. Este código no solo exige el uso de un velo que oculte el rostro, sino también ropa lo suficientemente gruesa y suelta para no delinear la figura femenina, evitando así cualquier posibilidad de “tentación”. Cualquier desviación de estas normas puede resultar en castigos severos.

7. Matrimonios forzados en aumento

Desde que los talibanes regresaron al poder, los matrimonios forzados aumentaron de manera alarmante. Las familias, bajo la presión de la crisis económica o por miedo a represalias, obligan a sus hijas a casarse con talibanes a cambio de dinero o protección. Esta práctica, que priva a las mujeres de su derecho a elegir su propio destino, es una muestra más de la opresión que enfrentan.

8. Limitación de la movilidad

La movilidad de las mujeres en Afganistán está severamente restringida. Ninguna mujer o niña puede salir sola si no es acompañada por un hombre de parentesco cercano, como un padre, hermano o marido. Esta prohibición no solo aplica a caminar por las calles, sino también al uso del transporte público. De hecho, se han implementado autobuses con sectores exclusivos para mujeres en rutas de corta distancia para evitar cualquier posibilidad de que viajen sin la compañía de un hombre.

9. Prohibición de mirar a hombres

En su intento por controlar todos los aspectos de la vida de las mujeres, los talibanes también impusieron una norma que prohíbe a las mujeres mirar a hombres con los que no tengan un parentesco cercano. Esta ley, aprobada por el líder supremo Haibatulá Ajundzadá, subraya la visión extremista del régimen sobre el rol de las mujeres en la sociedad, donde incluso la mirada puede ser considerada un acto inmoral.

10. Libertad de expresión abolida

Desde la toma de poder por parte de los talibanes, la libertad de expresión ha sido prácticamente abolida en Afganistán. Las mujeres que se han atrevido a protestar contra las injusticias fueron detenidas y enfrentaron represalias severas. 

Foto: EFE

La comunidad internacional, encabezada por la ONU, condenó estas prohibiciones. La misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) expresó que la nueva legislación talibán arroja “una visión desoladora del futuro” para las mujeres y niñas en el país. A pesar de las críticas globales, el régimen talibán sigue avanzando con su agenda, consolidando un sistema de control que oprime a la mitad de la población.

Estas prohibiciones no solo representan una violación flagrante de los derechos humanos, sino que también son un recordatorio sombrío de los desafíos que enfrenta la comunidad internacional para proteger a las mujeres y niñas en Afganistán. Mientras los talibanes continúen en el poder, la lucha por la libertad y la igualdad de las mujeres afganas será más difícil y necesaria que nunca.