Estudio

Descubren un macabro rito que sobrevivió milenios en Europa

Se trata de una práctica que se extendió desde España hasta Alemania.

MDZ Mundo
MDZ Mundo miércoles, 17 de abril de 2024 · 14:51 hs
Descubren un macabro rito que sobrevivió milenios en Europa
El ritual fue practicado en el neolítico Foto: Shutterstock

En un reciente estudio publicado en la revista científica Science Advances, se ha revelado que los agricultores neolíticos en Europa practicaban un tipo de sacrificio ritual conocido como "incaprettamento", que consistía en atar el cuello de la víctima a sus rodillas flexionadas mientras yacía boca abajo. Este hallazgo proporciona evidencia de que dicha práctica se extendió desde Cataluña, España, hasta lugares tan distantes como la República Checa y Alemania, y se mantuvo durante casi 2.000 años, probablemente con la finalidad de asegurar o proteger las cosechas.

La investigación fue dirigida por Eric Crubézy, del Instituto Universitario de Francia, quien explicó que, aunque se sospechaba de la existencia de este tipo de sacrificios entre los agricultores neolíticos europeos, este estudio es el primero en demostrar su práctica en un amplio rango geográfico y temporal con tantos casos documentados.

El estudio comenzó con el descubrimiento de dos mujeres sacrificadas en una tumba ubicada en Saint-Paul-Trois-Châteaux, Francia, datadas entre los años 4000 y 3500 a.C. Además, se revisaron otros 18 casos, incluyendo nueve hombres, cinco mujeres y cuatro niños, encontrados en 14 yacimientos diferentes, como los de Bòbila Madurell y Pujolet de Moja en Barcelona. Si bien no todos los cuerpos fueron hallados en la misma posición característica, comparten atributos similares que apoyan la teoría del sacrificio ritual neolítico.

Los tres cuerpos femeninos encontrados. Foto: Ludes et al., Science Advances

Casi dos milenios

Los investigadores consideran, en su estudio, que "este fenómeno cultural pudo diversificarse en Europa Central y estructurarse a ritmos diferentes durante casi dos milenios antes de culminar a finales del Neolítico Medio en el valle del Ródano y Cataluña".

En el yacimiento Saint-Paul-Trois-Châteaux del Neolítico Medio encontraron tres mujeres, de las que dos se considera que murieron por estrangulación con ligaduras y asfixia posicional. Además, se descubrieron, como en otros casos, grandes trozos de piedra de muela que podían servir para atrapar o inmovilizar a las víctimas, lo que demuestra “con certeza”, según Crubézy, que fueron depositadas vivas en sus tumbas, “había un verdadero deseo de ‘encajarlos’ uno encima de otros”.

Estos sacrificios se encontraron en lugares que los investigadores "suelen considerar como rituales, lo que hemos demostrado, en particular, en Saint-Paul-Trois-Châteaux", indica Crubézy.

El lugar del descubrimiento era una especie de silo, pero sin restos de semillas ni de fuego (habitual en los sitios donde se almacenaba grano para sanearlos) y la estructura está alineada con los solsticios, lo que es atípico.

Todas las circunstancias "evocan" los “sacrificios agrícolas” dice el antropólogo y recuerda que las sociedades agrícolas de "numerosos lugares en todo el mundo" los realizaban para “asegurar buenas cosechas o para protegerlas”.

Tradición neolítica

Para determinar si estas muertes violentas podrían estar relacionadas con una tradición neolítica a mayor escala, el equipo revisó otros casos de prácticas funerarias inusuales, como cuerpos colocados en posiciones anormales y cualquier signo de violencia que se hubiera conservado.

El ejemplo más antiguo de este tratamiento se encontró en el yacimiento de Brno-Bohunice (República Checa) de 5400 a 4800 a.C. y los más recientes son los de Saint-Paul-Trois-Châteaux y uno en Cataluña (4000 a 3500 a.C.), lo que sugiere que la asfixia posicional forzada persistió como técnica de sacrificio durante más de 2.000 años.

Algunos de los restos estudiados corresponde a niños, como un caso en Bòbila Madurell y otro en Ponte Taro (Italia), que son "indicativos de la clásica estrangulación por ligadura", señala el estudio.

Crubézy indica que se sabe que “en las sociedades donde se hacían sacrificios por la cosecha (los incas, por ejemplo), las mujeres y los niños podían ser enterrados vivos, lo que hace que el Neolítico europeo, desde ese punto de vista, no sea una excepción”.

El investigador destaca que una parte del Bóbila Madurell es “casi idéntica” a Saint-Paul-Trois-Châteaux y que “las notables publicaciones" de los investigadores españoles de los últimos años han permitido avanzar en el conocimiento sobre esta región de Europa

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